“R.J.W.” son las iniciales de Rodolfo Jorge Walsh, el nombre completo y casi desconocido del periodista, escritor y militante político desaparecido en 1977. Y es el título del documental de Fermín Rivera que se estrenará esta tarde, a las 20, en el Espacio Incaa de la sala Hynes O’Connor del Ente Cultural de la Provincia (San Martín 251), en el marco del ciclo “Cine por la memoria”.

Rivera desarrolla su guión en un paralelismo entre la vida y la obra de Walsh en un período iniciático, para develar un componente autorreferencial en su escritura. La película aborda su infancia en Río Negro, el paso por un internado irlandés, su fallido intento de ingresar al Liceo Naval, la influencia de su esposa Elina Tejerina, su admiración por Jorge Luis Borges y su oposición a Juan Domingo Perón en su primera y segunda Presidencia, hasta el final de su proceso de transformación ideológica con la investigación que derivó en “Operación Masacre”. “Es Walsh antes de ser Walsh. El Walsh no tan transitado, que no nació héroe ni escritor, sino que se fue construyendo; un Walsh que puede resultar incómodo con sus artículos polémicos de los 50; ecléctico que nos da la pauta de su metamorfosis; que dice que su historia es la historia de la Argentina”, afirma el director, quien se reconoce un apasionado de sus escritos, tanto en ficción como en artículos periodísticos.

En su elaboración, reunió testimonios de Patricia Walsh, Juan José Delaney, Silvia Adoue, Roberto Baschetti, Juan Forn y Jorge Lafforgue, para completar un rompecabezas del protagonista que lleve a entender su propia evolución política y su compromiso social, que incluye escenas ficcionalizadas a partir de los datos reunidos y material de archivo intervenido.

“Soy lento, he tardado 15 años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez”, escribió Walsh en su autobiografía.