Desde hace meses, quienes transitan por la avenida Sarmiento, a la altura de la antigua Legislatura, extrañan la presencia de dos joyas de la ciudad: las esculturas “La Lectura” y “La Escritura”, obras de Mathurin Moreau. Desde octubre del año pasado está pendiente la restauración de las estatuas y mientras tanto permanecen ocultas a la vista del público en un taller dependiente de la Dirección de Espacios Verdes de la Municipalidad capitalina, en el parque 9 de Julio.

El generoso plazo de restauración -seis meses ya- fue dilatándose por distintos motivos. Las autoridades destacan la contratación de dos escultores (Mariano Tomas y Cristian Abanillo), que se suman al personal de la repartición, para llevar a cabo la puesta en valor de aproximadamente 40 esculturas ubicadas en distintos puntos de la capital.

El jefe del Departamento de Obras e Instalaciones, Miguel Bustamante, explicó a LA GACETA que mientras efectuaban un relevamiento en la plaza Urquiza advirtieron que las obras de Moreau se encontraban deterioradas. “Estábamos haciendo trabajos frente al Colegio Nacional y vimos esas dos piezas muy valiosas. Nunca se las trabajó y presentaban varias grietas por las cuales ingresaba agua, por ende el óxido las estaba destruyendo. Entonces decidimos pedir autorización para retirarlas y repararlas. El trabajo está iniciado pero necesitamos un par de elementos puntuales que no conseguimos”, afirmó. Además, explicó que tuvieron dificultades para conseguir selladores, por lo que el escultor a cargo reanudará la última etapa a partir del mes que viene. LA GACETA no pudo ingresar al taller donde están bajo resguardo las esculturas debido a que el escultor responsable, Ángel Díaz, se encuentra de licencia hasta mediados de abril.

Por su parte, la directora de Espacios Verdes, Valeria Amaya, informó que están prontos a iniciar la restauración de varias esculturas de la capital, entre ellas, todas las del parque 9 de Julio que se encuentran sobre la avenida Soldati, las de plaza Belgrano y las de plaza Alberdi. Además detalló que algunas serán trabajadas en el lugar, ya que por el grado de deterioro corren el riesgo de romperse al ser movidas.

Bustamante detalló que el relevamiento apuntó a constatar el estado de conservación de las piezas que forman parte del patrimonio escultórico de Tucumán. En el caso del parque 9 de Julio, esta revisión se llevó a cabo separando las obras en dos grupos; por un lado, las ubicadas en la Avenida de los Próceres, y por otro, las del interior del parque.

A partir de todas estas tareas se pudo tomar conocimiento acerca de cuáles son las obras que necesitan prioridad. En la Avenida de los Próceres se trata de las estatuas de Crisóstomo Álvarez, Idelfonso de las Muñecas, José Álvarez Condarco, Marcos Paz, y en especial la escultura de Bernabé Aráoz, la más afectada porque presenta riesgo de colapso. Esto es debido a las múltiples fisuras en su estructura. En cuanto a las del interior del parque, las más comprometidas son las de mármol, ya que presentan un importante nivel de deterioro a causa del vandalismo y a los golpes que sufren por estar expuestas en lugares abiertos.

Vandalismo sin control

Algunas esculturas están deterioradas por el paso del tiempo o por su ubicación, ya que al estar instaladas debajo de los árboles se generan moho y humedad que manchan y debilitan el material. Sin embargo, otras presentan anomalías a causa del vandalismo. “Las esculturas más visibles son las más vandalizadas. Las más conservadas son las que están ubicadas en altura, porque es difícil llegar”, afirmó Amaya.

Bustamante comentó que los vándalos no solamente rompen y pintan las esculturas, sino que también roban las placas, especialmente las que son de bronce. Y detalló que en las plazas Belgrano y Alberdi también se producen estos hurtos. “En ambas plazas hay estatuas y placas de distintos materiales: mármol, bronce y hierro, pero siempre roban las de bronce, el vandalismo va muy rápido”, lamentó.

Si bien admitieron que se encuentran con demoras en las tareas de reparación, estiman que a partir del reintegro del escultor Díaz en 30 días más estaría completada la restauración de las dos esculturas: “La Lectura” y “La Escritura”. (Producción periodística Graciela Di Vico)