El subsecretario de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero, responsabilizó al Gobierno provincial por la falta de obras nuevas -y de mantenimiento de las existentes-, que impidan las inundaciones y las crecidas de ríos. Precisó, sin embargo, que excluye de estas críticas al vicegobernador -a cargo del Poder Ejecutivo-, Osvaldo Jaldo.
En el mismo comunicado, además, respondió a los oficialistas que pretenden endilgar este problema a la gestión municipal. "Sus declaraciones son propias de quienes están ciegos, dominados por el temor (al intendente de la capital, Germán) Alfaro".
Como ya resulta costumbre, Romero salpimentó su texto con mucha ironía. "Por ausencia de un plan hidráulico integral para Tucumán este Gobierno es como el Río Gastona: carece de defensa", afirmó.
Seguidamente, enumeró una serie de cuestionamientos a la gestión del gobernador -en uso de licencia, mientras se desempeña como jefe de Gabinete de la Nación-, Juan Manzur.
"Por improvisación e ineptitud, desde las inundaciones de marzo de 2015 no se hicieron obras, ni mantenimiento de los sistemas de desagües y cauces de ríos, a lo que hay que sumar el descontrol de los desmontes, la extracción de áridos, canales colmatados e insuficientes", dijo Romero.
Luego citó al propio Manzur. "No hace mucho atribuyó 'al cambio climático a lo largo y a lo ancho de la Argentina y el mundo' las inundaciones; y dijo que 'esto no tuvo mayor impacto gracias a los trabajos realizados', lo cual es una irresponsable mentira", indicó el funcionario alfarista.
Dijo que durante 16 años el Gobierno provincial fue incapaz de proyectar y de gestionar la construcción de los diques Potrero del Clavillo y Potrero de Las Tablas. "Hoy tenemos poblaciones inundadas, rutas cortadas que ya no son garantía de transitabilidad por falta de mantenimiento; falta de reparación y de limpieza de canales; falta de apertura y de limpieza de cauces; falta de sistematización de campos, de cultivos de protección de suelos, de las altas cuencas imbríferas; falta de forestación de las riberas de los ríos, etcétera", criticó Romero.
En ese sentido, advirtió que si las lluvias de los próximos días superan los promedios anuales las consecuencias serán nefastas; en especial, dijo, para San Miguel de Tucumán y para Yerba Buena.
"Las cuencas de Tafí, Taficillo, Nueva Esperanza y el Canal San José que viene de los Tarcos II desaguan en el canal Norte; y la falta de sistematización hace que el agua baje a gran velocidad. A esto hay que agregar que ese canal necesita ser reparado, para lo cual hace falta una inversión de $ 1.500 millones; y eso sería atacar los efectos y no las causas de las inundaciones", dijo.
Respecto del canal Sur, indicó que allí desaguan los ríos Las Piedras y Cainzo, que conforman el canal Las Piedras-Cainzo. "Este está destruido; y también desagua allí el canal de Yerba Buena y el Boulevard 9 de Julio", señaló.
Romero cerró su comunicado como lo había abierto: con una ironía contra el oficialismo provincial: "lo único que hicieron en materia hídrica fue la primera escuela de buceo en el túnel de la calle Mendoza, entre Suipacha y Marco Avellaneda".