La pesca es una de las herramientas que tiene el turismo para atraer visitantes. Ese es un concepto que se multiplica a nivel mundial, menos en Tafí del Valle. Por el accionar vandálico de desconocidos, el único centro que ofrece esta posibilidad en esa villa turística, quedó al borde del cierre, ya que provocaron la muerte de más de 3.000 truchas que tenían en el establecimiento para que los turistas disfruten de una experiencia diferente.
Hace ya más de una semana, los atacantes ingresaron a la finca La Carolina, ubicada en Las Carreras, rompiendo un alambrado. Se dirigieron directamente hacia donde están los piletones con los peces y le cerraron el paso del agua. Luego abrieron el escape del líquido de los piletones. Como consecuencia de ese ataque, al vaciarse los estanques, se murieron las truchas de hasta dos kilos que estaban destinadas a la reproducción, alevines y ejemplares juveniles de 10 centímetros que habían sido adquiridos en Bariloche y en Jujuy.
“Nos arruinaron, pero lo más grave de todo es que no fue un robo. No se llevaron nada, entraron para hacer daño”, explicó Felipe Sundblad, representante de Tafí Outdoor, la empresa que se encarga de llevar adelante este emprendimiento turístico. “Literalmente nos mataron porque sólo nos quedaron unas 200 truchas en las lagunas que son las que se utilizan para que se diviertan los visitantes”, agregó.
El centro que sufrió el ataque vandálico es uno de los puntos de atracción más antiguos de la villa. Allí se desarrolla lo que se llama comúnmente como “pesque y pague”. Se trata de un servicio que permite a los aficionados de la actividad abonar para poder probar suerte en el lugar. El pescador tiene la posibilidad de devolver el ejemplar o, en su defecto, llevarlo a casa pagando un precio que se fija por su peso.
“Esta temporada trabajamos muy bien. Todos los días teníamos reservas, ya que además de la pesca, habíamos agregado otros servicios para el turista. Podía andar en caballo o en bicicleta, caminar por el lugar, disfrutar de una picada o de un almuerzo. Por eso decimos que el daño que generaron es importante”, aseguró José Manuel Paz, otro de los responsables del emprendimiento.
Un imán
La trucha es una de las especies más buscadas por los pescadores de todo el mundo. Miles de extranjeros recorren los legendarios ríos de la Patagonia tratando de conseguir una captura que recuerden durante el resto de sus vidas. En Tucumán, recién se está reiniciando la reproducción artificial en la estación de piscicultura de El Mollar o la compra de alevinos para la siembra en ríos de altura. Las truchas fueron introducidas por los ingleses que llegaron a la provincia a fines del siglo XVIII y principios del XIX. El inolvidable Percy Hill, amante de la caza y de la pesca, fue uno de los que hizo traer en trenes desde el sur del país.
En La Carolina, desde hace tiempo que realiza la reproducción artificial de manera sistemática de la especie para satisfacer sus necesidades, por lo que el daño es mucho mayor. “Decidimos traer otros ejemplares para conseguir mejores resultados y evitar los problemas que se generan por la consanguinidad, pero lamentablemente nuestro proyecto quedó trunco. Tendremos que ver la manera de empezar de cero nuevamente”, agregó el emprendedor.
La denuncia fue radicada en la comisaría de Tafí del Valle y ya está actuando una fiscalía del Centro Judicial de Monteros. Los detalles de la investigación se mantienen en el mayor de los secretos por el momento. “Estamos buscando todos los elementos probatorios para poder dar con este grave hecho vandálico”, comentó una fuente judicial. Distintas áreas del Gobierno, al enterarse de lo que había ocurrido, anunciaron que buscarían alternativas para colaborar en la recuperación del centro de esparcimiento.
“Duele recibir un golpe de esta naturaleza. Estamos apostando fuerte a esta iniciativa y estábamos consiguiendo los primeros resultados. El daño nos afecta, pero también atenta contra todo Tafí del Valle, ya que se pierde otro punto de interés turístico”, explicó Paz. “Confiamos que la investigación llegue a buen puerto porque será un mensaje para todos aquellos que, sin darse cuenta, terminan poniendo en peligro el desarrollo económico de una ciudad que vive del turismo”, finalizó.