La NBA siempre dio ese aspecto de inalcanzable. Como si se tratara de un lugar de fantasía al que solo unos pocos pueden acceder. Seguramente la irrupción de “Manu” Ginóbili abrió las puertas de ese paraíso a los argentinos y no solo a los jugadores que le siguieron, sino también a los hinchas. Su llegada coincidió con la transmisión de más partidos, el acceso a más datos e información de la liga y la explosión de las redes sociales. Hoy, a casi 20 años de su debut en los Spurs, todo eso se ha potenciado al extremo, al punto que podemos experimentar cómo es un día en la vida de un jugador de la NBA sin movernos de nuestra cama.
Así lo permitió Myles Turner, jugador de los Indiana Pacers a través de su cuenta de TikTok. Con su celular, el pivot estadounidense se tomó el trabajo de filmarse desde que se levanta hasta que se va a dormir en un día típico para él y seguramente para muchísimos más jugadores. En el posteo le agregó un relato suyo con una dosis de humor que lo hace bastante simpático.
“Después de un gran descanso, la bestia se despierta”, bromea el jugador de 2,11 metros. Luego cuenta que una de las chefs que tiene en casa le prepara un primer desayuno para llevar. “Hora de ir a la práctica”, dice mientras maneja en su camioneta. Al entrar al centro de entrenamiento, muestra como debe poner sus ojos en un sensor que reconoce la identidad de los que van ingresando. “¡Qué copado!”, asegura.
“El mejor trabajo del mundo, chicos”, afirma. Ya adentro se fija en un monitor que le dirá la hora en la que le toca recibir masajes y quién se los hará. Como si se tratara de un pasajero buscando su vuelo en un aeropuerto.
Una vez masajeado, se sube a la balanza para tomarse su peso (117 kilos) y luego parte a la cocina del centro de entrenamientos, que bien podría ser la de una mansión. Turner mete al microondas su segundo desayuno.
También hace un paneo del vestuario y del gimnasio donde levantará más de 200 kilos en peso muerto, por ejemplo. Luego una toma de sus tiros de tres puntos antes de comenzar con el entrenamiento oficial.
Una vez terminada la práctica, vuelve a casa (se recuerda a sí mismo que debe lavar el auto) y muestra lo que será un portentoso almuerzo. Luego se dedicará a “ganarle a sus hijos en los videojuegos” y después recibirá la visita su representante, al que le aplica ciertos filtros de Tik Tok. Un lindo detalle es lo que viene a continuación: se dedica a armar Legos. Particularmente una nave de Star Wars y el Titanic. Son “terapéuticos” según Turner.
Sobre el final, irá a ver al estadio Bankers Life Fieldhouse un partido de los Fort Wayne Mad Ants, una especie de equipo de Reserva de los Pacers y allí mismo en el estadio comerá la cena (cangrejo y muchas verduras). Por último, a la cama.