“No se puede vivir del amor, no se puede comer al amor, las deudas no se pueden pagar con amor, una casa no se puede comprar con amor”. En tiempos de individualismo, autosuperación y filosofía del presente, una de las canciones que impulsó la carrera solista de Andrés Calamaro pareciera estar, paradójicamente, equivocada. Los imaginarios establecidos sobre la pareja, el amor y las relaciones en sí están en permanente revisión, aunque el deseo de encontrar a otra persona sigue siendo, al parecer, una necesidad. Y el mercado de la tecnología lo sabe.
Los más escépticos dirán que San Valentín es una fecha solo para el consumo: las florerías, los restaurantes y los hoteles sin duda bien lo aprovechan, pero en los últimos años las aplicaciones de citas también tomaron impulso en estas fechas de amor por un día o del inicio de una relación con final incierto. Pero más allá de la celebración, Argentina no es cualquier territorio para analizar el consumo de redes sociales. Es uno de los países que año a año lidera los índices de usuarios y tiempo de conexión de este tipo de plataformas. Desde los primeros años de Facebook hasta el despertar de TikTok, hemos encontrado en las redes un atractivo superior a los habitantes de otras regiones. De hecho, se estima que el 80% de la población del país tiene actividad en redes sociales y datos posteriores a la pandemia estiman que en promedio usamos unas 9:40 horas de Internet por día, de las cuales 3:22 al menos se pasan en las redes. Por eso no es descabellado imaginar que los argentinos también encontraran en las aplicaciones de citas un lugar para explorar nuevas formas de vincularse. De acuerdo con el análisis de la consultora Diacrítica, en 2021 Tinder ocupó el primer puesto en la lista de apps en las que los argentinos gastan más dinero, incluso por arriba de Netflix, Google y Youtube. Aquí también el país se destaca a nivel mundial, pues Argentina representa casi el 10% del gasto mundial en plataformas de este rubro.
La consultora local presentó un ránking de las aplicaciones de citas más utilizadas en el país y como era de esperar Tinder ocupó el primer lugar en 2021. A pesar de las restricciones por la pandemia, la popularidad de dicha aplicación no paró de crecer en los últimos años y su principal atractivo ha sido la geolocalización para encontrar gente, con un máximo de 100 kilómetros a la redonda. Creada en 2012, hoy es la aplicación más popular del mundo y ya superó las 340 millones de descargas, está disponible en 190 países y en más de 40 idiomas. Con un servicio más basado en la presencialidad, otra de las aplicaciones que aparecen en el ránking es Happn, cuyo algoritmo trata de conectar personas que estuvieron cerca en algún momento del día, es decir, trata de que de conectarte a la persona con la que te cruzaste y no la volviste a ver. Happn ya tiene más de 100 millones de usuarios y uno de los valores que promueve entre su comunidad es el principio de reciprocidad: nunca recibirás un mensaje de una persona que no te interesa.
Pero la geolocalización no es todo en las plataformas de citas. En el “top five” del listado aparecen dos aplicaciones que tienen su impronta basada en el género. Grind completa el podrio del tercer puesto y funciona igual que Tinder pero su diferencia es que apunta a conectar a personas del mismo sexo, tanto hombres como mujeres. En 2021 la empresa publicó los datos más destacados del año y entre ellos se difundió que la categoría “activos” en Argentina marcó un crecimiento récord, junto con los usuarios de Filipinas y Colombia. Como todas las demás, la aplicación tiene un modelo de negocio basado en la posibilidad de expandir las visualizaciones de perfiles o bien para superar las limitaciones geográficas. Los usuarios con cuentas gratuitas pueden ver hasta 100 perfiles. Finalmente, otras de las aplicaciones que se destacaron en el listado fue Bumble, la cual fue creada por una ex empleada de Tinder que denunció a uno de sus ejecutivos por acoso. A partir de su experiencia, creó una red social en la que la mujer es quien toma la iniciativa para iniciar una conexión dentro de la plataforma. Hoy su comunidad cuenta con más de 100 millones de usuarios en 17 idiomas y seis continentes.
No sabemos si con amor se podrá comprar una casa, pero está comprobado que este sentimiento genera consumidores, datos y rentabilidad. Las aplicaciones de citas despliegan todos sus funcionalidades “premium” para aquellos que quieran ingresar su tarjeta de crédito y superar las limitaciones de las versiones gratis. Motivos para pagar sobran y como buen ejemplo del capitalismo, existe una variedad de intereses para todo tipo de usuario. Todo tiene su precio y, al menos en Argentina, estamos dispuestos a pagarlo.