El juicio contra la ex presidenta boliviana Jeanine Áñez, acusada de promover un golpe de Estado y del derrocamiento de Evo Morales a finales de 2019, fue suspendido por un tribunal de La Paz. Los abogados de Áñez lograron aplazar el proceso -sin fecha- argumentando una vulneración de derechos y procedimiento judiciales.

Áñez lleva encarcelada 11 meses de forma preventiva y podría ser sentenciada a 12 años de prisión en caso de ser hallada culpable de violar la Constitución y las leyes para llegar al poder. La entonces senadora Áñez se proclamó presidenta de Bolivia el 12 de noviembre de 2019 con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Ella se declaró el pasado martes en huelga de hambre, en protesta por un proceso que, dice, está salpicado de irregularidades.

“Estoy desesperada de ver un país sin justicia ni ley, que la comunidad internacional entienda que la justicia es de Evo Morales y Luis Arce”, señala una carta pública de Áñez. “No podrán ocultar de la historia el fraude que cometieron”, señala.

La defensa sostiene que Áñez ocupó la silla presidencial por un vacío de poder y que el juicio es ilegal, ya que omite la instancia parlamentaria para la definición de los juicios políticos contra ex presidentes. Por su parte, el vocero presidencial Jorge Richter señaló que Áñez está siendo juzgada por los delitos que cometió como ex senadora al romper los procedimientos constitucionales y legislativos para el nombramiento de un jefe de Estado.