VIENA.- El primer mandato de vacunación obligatoria contra el coronavirus de la Unión Europea entrará en vigor hoy en Austria. La Cámara Alta del Parlamento aprobó el proyecto por un amplio margen y ayer el presidente Alexander Van der Bellen y el canciller Karl Nehammer lo convirtieron en ley. Aproximadamente el 69% de la población austríaca está totalmente vacunada, una de las tasas más bajas de Europa occidental, lo que -según el Gobierno- justifica la medida. Habrá multas de hasta 3.600 euros (4.109 dólares) en caso de infracción.
No obstante, cada vez hay más dudas de que el mandato se aplique en su totalidad, ya que el número récord de infecciones por la variante ómicron está aumentando la inmunidad de la población. “La ley es inconstitucional y no es proporcionada”, opinó Herbert Kickl, líder del Partido de la Libertad, de extrema derecha y contrario a la vacunación, el único grupo en el parlamento que se opuso al proyecto de ley. Kickl se ha comprometido a combatir la medida en los tribunales. También hay protestas semanales los sábados en Viena contra las restricciones, a las que suelen asistir decenas de miles de personas.
El mandato se aplicará por fases. No habrá controles hasta el 15 de marzo, cuando la Policía empiece a verificar el estado de vacunación de las personas que detenga en sus patrullas habituales. Los controles más exhaustivos comenzarán en una fecha posterior, no especificada, en una tercera fase, una vez que se haya puesto en marcha un registro de vacunación. Sin embargo, el ministro de Sanidad, Wolfgang Mueckstein, ha aumentado la confusión sobre la aplicación de la medida cuando comentó que espera que esa tercera fase no sea necesaria.
En España
Los índices de contagios y las tasas de hospitalización volvieron a mostrar una tendencia a la baja en España, lo que ha llevado a las autoridades a relajar las medidas para contener las infecciones. El Gobierno tiene previsto levantar la semana que viene la obligación de llevar mascarilla al aire libre como medida contra el coronavirus, ampliando así la reducción de las restricciones a medida que los contagios retroceden lentamente en el país.
A pesar del aumento de casos entre noviembre y enero a medida que ómicron se extendía, las cifras de ingresos hospitalarios y muertes siguen siendo muy inferiores a las observadas en las primeras oleadas de la pandemia, gracias en gran parte a la elevada tasa de vacunación entre los españoles. (Reuters)