El líder del Estado Islámico murió al suicidarse junto a sus familiares durante una incursión militar de Estados Unidos en Siria, dijo el presidente Joe Biden, asestando un golpe a los esfuerzos del grupo yihadista por reorganizarse como guerrilla tras perder grandes extensiones de territorio.
Abu Ibrahim al-Hashemi al-Quraishi había liderado a Estado Islámico desde la muerte en 2019 de su fundador Abu Bakr al-Baghdadi, quien también murió al detonar explosivos durante una incursión de comandos estadounidenses. Cuando las fuerzas se acercaron a Quraishi en el noroeste de Siria durante la noche, se inmoló matando también a miembros de su propia familia, entre ellos mujeres y niños, según Biden y funcionarios estadounidenses.
La explosión fue tan grande que los cuerpos salieron despedidos del edificio de tres plantas donde se encontraba Quraishi y cayeron en las calles.
“Gracias a la habilidad y valentía de nuestras fuerzas armadas, hemos sacado del campo de batalla al líder del EI. Todos los estadounidenses han regresado sanos y salvos de la operación”, dijo Biden en un comunicado.
Rescatistas sirios dijeron que al menos 13 personas fallecieron, entre ellas cuatro mujeres y seis niños. La muerte de Quraishi es otro revés para el Estado Islámico casi tres años después de que su autoproclamado califato fue desmantelado y sus combatientes derrotados por las fuerzas estadounidenses e iraquíes.