Ante las demandas de Rusia sobre seguridad, Estados Unidos entregó una respuesta por escrito, lo que sería un paso clave en un proceso diplomático marcado por la fragilidad. Mientras, tropas rusas realizan nuevos ejercicios militares en tierra y mar cerca de Ucrania.
Antony Blinken, secretario de Estado norteamericano, aseguró que el documento, entregado en persona por el embajador de Estados Unidos en Moscú, John Sullivan, trata las preocupaciones de Rusia y plantea las de Washington y sus aliados.
Además, Blinken indicó que la respuesta establece un “camino diplomático serio, si Rusia lo elige, y contiene una evaluación pragmática y de principios en torno las preocupaciones que Moscú ha planteado”; e informó que el país norteamericano está abierto al diálogo.
“Poner las cosas por escrito es una buena forma de asegurarnos de que seamos lo más precisos posible, y que los rusos entiendan nuestras posiciones, nuestras ideas, con la mayor claridad posible. En este momento, el documento está en sus manos y es su turno de evaluar la situación”, dijo ante los medios.
Al mismo tiempo, Washington explicó que las demandas rusas de que la OTAN retire tropas y equipos militares de Europa del Este y prohiba a Ucrania sumarse a la alianza son asuntos difíciles de conseguir. El diplomático afirmó, sin embargo, que está dispuesto a discutir otros temas, como el control de armas y medidas para fomentar la confianza.
La decisión del presidente ruso, Vladimir Putin, sobre si acepta o no la restringida agenda determinará cómo continúa esta crisis.
En este sentido Moscú ha concentrado alrededor de 100.000 soldados cerca de la frontera con Ucrania, aunque niega estar planeando una posible invasión.
Por otra parte, ante los comentarios del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de que consideraría imponer sanciones a Putin, Rusia dijo que eso no afectaría al líder del Kremlin, sino que sería “políticamente destructiva”.