Un grupo comando ingresó esta madrugada a la casa que tiene el empresario Oscar Andreani en su estancia de la ciudad bonaerense de San Pedro. Siete delincuentes fuertemente armados amenazaron a los caseros y, tras atar a las víctimas, robaron dinero en efectivo, teléfonos celulares y otros elementos de valor.
Según informaron fuentes policiales, una de las hipótesis que se manejan es que no se trató de un robo “al voleo”, sino que los ladrones conocían los movimientos de la familia y hasta sospechan que hubo un entregador.
También indicaron que revisarán las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en la estancia, pero que para acceder a las mismas habría que recurrir a una de las sedes de la empresa en la Ciudad de Buenos Aires.
Fuentes del entorno del empresario le confirmaron al diario La Opinión de San Pedro que “por suerte Oscar está bien, un poco shockeado por lo que pasó”. De acuerdo a lo que indica el medio local, los episodios de inseguridad en esa zona rural vienen ocurriendo con reiteración.
De hecho, el intendente Ramón Salazar, recibió este mediodía a vecinos autoconvocados que reclamaban por lo que, consideran, se trata de una ola de inseguridad. El encuentro tuvo lugar poco después de que tomara estado público este grave episodio.
Andreani es el dueño del grupo logístico que lleva su apellido y fue fundado en 1945 en la ciudad santafesina de Casilda. Actualmente, se trata de un conglomerado de empresas de capitales argentinos que busca brindar soluciones logísticas especializadas por segmento de actividad y cuyas operaciones llegan hasta el mercado brasileño.
Por otra parte, Andreani fue mencionado en las crónicas periodísticas sobre el crimen del reportero gráfico José Luis Cabezas –del que mañana se cumplen 25 años-, ya que fue a la salida de su fiesta de cumpleaños en Pinamar, en la madrugada del 25 de enero de 1997, que la víctima fue secuestrada por una banda mixta de policías y delincuentes que luego lo ejecutaron a balazos y lo abandonaron en una cava cercana a General Madariaga. De hecho, el empresario postal declaró como testigo en la causa por el crimen en varias oportunidades.