El cuarto de Santiago Micheli (29) estaba destrozado cuando su hermano Sergio lo encontró tendido en el piso, gravemente herido y prácticamente inconsciente. En el caótico lugar se destacaba su celular, que estaba intacto, colocado sobre la mesa de luz. Alrededor, el colchón estaba tirado hacia un costado, el respaldo de la cama se encontraba quebrado, en el suelo había vidrios rotos y tierra de unas macetas rotas. El feroz ataque ocurrió entre el 25 y el 26 de diciembre en un complejo departamental ubicado cerca del cruce de camino de sirga y avenida Solano Vera, en Yerba Buena.

Ese teléfono podría ser la clave para dar con la persona que agredió al estudiante de arquitectura, que hoy permanece internado en un sanatorio céntrico por lesiones en la cabeza, en un pulmón y un riñón. La víctima aún no pudo hablar, pues fue inducida al coma.

En las últimas horas Pedro Gallo, el titular de la Unidad Fiscal de Atentados contra las Personas, que interviene en el caso, ordenó que se inicien pericias sobre el dispositivo y se revisen las llamadas que hizo el joven en los últimos días.

También trascendió que la Policía recopiló videos de seguridad del barrio privado pero el contenido de las imágenes aún no fue revelado y siguen siendo materia de investigación. Por otra parte, según contó Sergio Micheli, el complejo de departamentos no contaba con servicio de seguridad privada pero sí con porteros, los cuales serán llamados a declarar.

Por otro lado, los vecinos interrogados hasta el momento dijeron que no vieron ni escucharon nada extraño la noche del 25, pero que el 26 a la mañana el perro de Micheli no dejaba de ladrar, por lo que uno de los residentes intentó contactar al estudiante de arquitectura pero el joven no atendía. Esa persona se acercó a la casa, tocó la puerta y como respuesta sólo obtuvo los ladridos del can. Cuando el vecino se iba, vio hacia arriba y notó por la ventana del balcón (que da hacia el cuarto) algo que le hizo pensar que algo malo había ocurrido. Esa persona le dio aviso a la familia del herido, que llegó para auxiliarlo.

Los familiares, al revisar la casa, no percibieron que faltara algo; las puertas tampoco estaban forzadas por lo que no creen que se haya tratado de un robo.

Con la investigación apenas iniciada, hasta el momento no hay ningún sospechoso y tampoco se descarta ninguna teoría. El análisis del celular podría ayudar a develar esos enigmas.

Piden ayuda

El hermano de la víctima reiteró que toda ayuda sirve para intentar esclarecer el caso. La familia trata de reconstruir dónde y con quién estuvo Santiago la tarde-noche del 25. El teléfono para contactarlos es: 3834940206.