En la tarde del sábado, un grupo de personas llamó a personal policial debido a que un individuo había atacado a otro. El presunto atacante, al advertir la presencia de los uniformados, corrió de forma sospechosa y arrojó el cuchillo, con el cual minutos antes había lastimado a una persona en la pierna derecha.
Pese a esto, y en su intento de huir, personal policial lo aprehendió, observando que no tenía el arma consigo. Sin embargo, testigos indicaron que el cuchillo utilizado había sido levantado por la pareja del sospechoso.
Minutos después, los efectivos llegaron a la vivienda de la pareja del acusado, quien fue consultada por el arma blanca. En ese momento, la mujer lanzó el cuchillo al suelo insultando a los efectivos policiales.
Debido a que entorpeció un elemento clave para la investigación fue trasladada hacia la unidad especial junto al agresor principal.
Pero el joven herido decidió no hacer la denuncia penal correspondiente ni tampoco a ser atendido en el centro de salud.