Luciana Nadales

LA GACETA

Dictaminaron la prisión preventiva por un plazo de seis meses para los dos imputados por el asesinato de Daniel Arturo Álvarez (50) ocurrido el 20 de diciembre en la puerta de su casa en el barrio Alejandro Heredia. La familia de la víctima contará con custodia policial permanente.

Según los investigadores, se trataría de un ajuste de cuentas. Ayer, pasadas las 11 comenzó la audiencia que había solicitado el Ministerio Público Fiscal. En su representación estuvo la auxiliar fiscal Luz Becerra, de la Unidad de Homicidios II, quien hizo un pedido preciso a la jueza interviniente Fanny Siriani sobre el inmediato traslado de los acusados al penal de Villa Urquiza por el hecho ocurrido.

“Fueron siete disparos contra Álvarez y considero que fue un hecho muy grave. Aún falta tomar medidas y continuar con la investigación por eso creo que el tiempo de detención que pidió el MPF es razonable”, expresó la jueza.

La magistrada apoyó el pedido del Ministerio Público Fiscal y de forma inmediata tanto Braian Condori de 22 años, como Gustavo Figueroa (23) apodado “Patito”, serán trasladados al penal de Villa Urquiza, con previa revisión médica y cumpliendo todos los protocolos sanitarios que exige el sistema de salud de la provincia. “En caso de no haber cupo en la institución de Villa Urquiza, el director del penal deberá hacerse responsable del lugar en donde permanecerán los acusados”, expresó Siriani.

Por su parte, la abogada defensora de Condori, Romina Campero, no estuvo de acuerdo con la petición fiscal y pidió la nulidad del traslado, lo cual fue rechazado por la magistrada.

Planteos defensivos

“Considero que no hay elementos suficientes para que se piense que mi defendido participara del hecho. Pido, Su Señoría, medidas menores para mi cliente”, protestó la defensora.

Por su parte, el defensor del imputado Figueroa, Darío Guaymas Ocampo, no estuvo en desacuerdo con las disposiciones, salvo por el plazo de detención. “Pedimos que se reduzca el plazo a 45 días”, expresó. La jueza rechazó el pedido y se mantuvo firme en su decisión.

En el MPF remarcaron la gravedad del hecho y explicitaron evidencias con respecto a lo sucedido el 20 de diciembre. “Nos llegó este miércoles a la noche un video casero que sería de Gustavo Figueroa estando en su casa media hora antes del suceso, pero aún no se identifica la fuente, ni se sabe si se filmó la noche del asesinato. Se harán las pericias pertinentes”. La auxiliar dejó en claro que quedan varias medidas por tomar, además de la autopsia, pericias en el lugar del hecho, cámara de Gesell para uno de los hijos menores de la víctima, secuestros de armas de fuego, declaraciones de testigos, análisis de cámaras de seguridad de la zona, análisis de vainas y proyectiles tanto en el lugar como en el cuerpo de Álvarez y la detención de Agustín Figueroa, alías “Gugú” quien habría disparado a Álvarez esa noche.

Uno de los imputados, Braian Condori pidió la palabra en la audiencia y dijo: “Yo no tengo nada que ver. Estuve con mi novia y cuando estaba por llevarla a su casa, que es cerca de la casa de la víctima, mi hermano me gritó avisando que habían matado a alguien. Entonces me volví. Nunca participé de ese hecho. Me culpan de algo que no hice”, expresó el acusado.

Por su parte, Gustavo Figueroa, el otro acusado, también negó los cargos. “Estaba en mi casa compartiendo. Los conozco de vista, nada más. No se por qué me culpan a mí”, dijo refiriéndose a la familia Álvarez.

Dos prófugos

“Sostengo todo lo que dije. Quiero ampliar mi declaración porque sé que había dos personas más esa noche en mi casa. Estoy de acuerdo con la prisión preventiva para estas personas”, expresó entre lágrimas Fabiana Rodríguez, pareja de la víctima. “Vivo con mis dos hijos menores y tengo miedo. El miércoles a la noche pasó merodeando por la zona el otro acusado, que está suelto. Tengo miedo y pido que me pongan un policía así nos cuide”, dijo la viuda.

El caso

A las 0.30 del 20 de diciembre, Álvarez se encontraba en la entrada de su casa, situada en Brígido Terán al 2.900, del barrio Alejandro Heredia, cuando se habrían presentado con armas de fuego Gustavo Figueroa, Agustín Figueroa y Braian Condorí, con quienes ya tenían problemas desde hace tiempo.

Esa noche, Álvarez recibió siete disparos por parte de Agustín mientras que Gustavo Figueroa y Condori también se encontraban armados y realizaron algunos disparos. Los vecinos alertados salieron a ver qué sucedía y se dieron con que Álvarez estaba tirado en la vereda de su casa.

Estos llamaron a la ambulancia e intentaron ayudar a la víctima. A los minutos decidieron subir en un auto particular a la víctima y lo llevaron al hospital Padilla, pero ya se encontraba muerto. Por su parte, los imputados huyeron por Brígido Terán hacia el norte.

El origen del conflicto sería que el hijo de la víctima está imputado por el crimen de Ángel Joel Gómez (ocurrido el 14 de agosto pasado en Villa Angelina), por lo cual se cree que los Figueroa y Condorí habrían actuado en venganza.