Rusia entablará conversaciones con Estados Unidos sobre las garantías de seguridad que quiere de Occidente. Será a principios del próximo año, dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, en medio de la preocupación por la concentración militar rusa cerca de la frontera con Ucrania.

Occidente acusa a Rusia de considerar un nuevo ataque. Moscú lo niega, a pesar de haber trasladado decenas de miles de tropas a puestos de concentración más cercanos a Ucrania.

El presidente Vladimir Putin dijo que, ante una eventual ayuda de Washington a Ucrania, se vería obligado a responder con dureza. Afirmó que Moscú quiere garantías de seguridad jurídicamente vinculantes de que no se desplegarán determinadas armas ofensivas en los países vecinos de Rusia y que la OTAN detenga su expansión hacia el este. (Reuters)