Lo que en principio era una batalla entre extremos ahora se ha matizado. Las propuestas radicales con que ambos candidatos llegaron a la primera vuelta se limaron (algunas incluso han desaparecido de los programas) conforme necesitaban acercarse al centro, buscando los sufragios que necesitan para imponerse en el balotaje. Boric descartó en su nuevo programa el concepto de “lucha social” y redujo las expectativas de su reforma tributaria , acercándola a la de la centro-izquierda.
En la última versión del plan de Kast ya no figuraban medidas como romper relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela, salirse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, establecer una “Coordinación Internacional Anti-Radicales de Izquierda” o eliminar el Ministerio de la Mujer. “En sus trayectos hacia el centro parecería que Boric y Kast compitieron como la Concertación (centro-izquierda) y la Alianza (centro-derecha)”, dice Kenneth Bunker, consultor político.