Los pocos pobladores del paraje Los Arroyo, ubicado a dos km al este de Alberdi, por ruta 308, vivieron ayer una noche de desvelo. Fueron despertados por gritos que provenían de una casa de la zona. Se trataba del inmueble de la vecina Juana Rosa Tolaba (62 años). Alrededor de la 1.30 la mujer recibió mientras dormía una grave herida en el cuello por parte de su ex pareja, Esteban Roberto Salinas (72 años). Aunque estaba separada de él, compartía la misma casa junto a sus cinco hijos mayores y nietos. Estos advirtieron el ataque y llevaron a su madre al hospital local. Ahí falleció a poco de ingresar, a causa de un “paro cardiorrespiratorio que le generó una herida punzopenetrante que acusó en el cuello”, según el médico Carlos González, subdirector del nosocomio.

“Nosotros dormíamos cuando escuchamos un grito y ruidos en la pieza de mi madre. Cuando fuimos a ver lo que sucedía, mi padre salió corriendo de ahí”, contó uno de los hijos de la víctima. Es lo que alcanzó a decir cuando el resto de los hermanos se opuso terminantemente a que siguiera contando lo ocurrido. Y pidieron a los periodistas que se retiraran.

El femicida, segunda pareja de la víctima, luego de cometer el ataque se escapó por el fondo de la vivienda con un cuchillo en mano. “El arma fue encontrada por la Policía a pocos metros, con rastros de sangre. Más adelante Salinas permaneció herido, a unos 300 metros del hecho, en un camino lateral próximo a la traza nueva de la ruta 38”, dijo Emilia López Delgado, auxiliar de la Unidad Fiscal de Graves Delitos del Centro Judicial de Concepción. Todo indica que el hombre intentó quitarse la vida y se desangraba cuando los uniformados dieron con él. Fue llevado de urgencia al Hospital Regional de Concepción. Ahí permanecía estable y fuera de peligro.

López Delgado precisó que en la jornada de hoy se llevará a cabo la audiencia en la que el femicida, quien se encuentra con custodia, sería imputado por homicidio agravado.

No se tiene datos precisos sobre el móvil del hecho. Se sabe que Salinas, un jubilado de la Municipalidad de Alberdi, no registra denuncias por violencia de género. No compartía el lecho de descanso con su pareja desde que se separó hace varios meses, pero sí el mismo techo. Los vecinos, dedicados a la producción de tabaco, dijeron que al hombre nunca se lo conoció como una persona violenta. El comisario mayor Raúl Cornejo, jefe de la Regional Sur de la Policía, estimó que el móvil del caso se conocerá hoy en la audiencia.