La decisión causó malestar en la madre de la víctima e indignación en las familias y las defensas de los imputados. Se volvieron a postergar los alegatos del juicio en contra de los policías Mauro Navarro y Gerardo Figueroa, acusados de haber asesinado a Miguel Reyes Pérez durante un procedimiento en San Cayetano. Esta vez la Fiscalía de Homicidios pidió un nuevo cambio de calificación en contra de Figueroa. La semana pasada la querella había hecho lo propio pero bajo otra figura.
En poco más de una semana, Figueroa pasó de estar acusado como coautor de homicidio, a ser señalado por encubrimiento y, desde ayer, como partícipe secundario del hecho. A su vez, hasta el momento no cambió la situación procesal de Navarro.
El martes se había realizado una reconstrucción de los hechos en el mismo pasillo del asentamiento donde el 24 de diciembre de 2016 Reyes Pérez fue herido de muerte por un proyectil de escopeta en la cabeza. Ese día Navarro y Figueroa perseguían a la víctima, que habría protagonizado el robo a dos operarios de CCC en calle Anselmo Rojo al 100. Según la acusación los policías dispararon con la intención de causarle la muerte. Según los uniformados, Pérez apuntaba con un revólver calibre 32 a Navarro cuando el efectivo realizó el disparo mortal, que se habría dado por accidente, cuando una mujer forcejeaba con él.
La semana pasada, luego de que concluyera la ronda de testigos, la imputación a Figueroa cambió a la de encubrimiento y ayer testificó un comisario en contra de esa acusación. Tras esa declaración se volvió a cambiar la imputación, esta vez como partícipe secundario.
El auxiliar fiscal Rafael Herrera Carreño precisó que durante el procedimiento Figueroa vio lo que su compañero hacía y prestó una cooperación que no resultó indispensable para la realización del hecho. Para ello, el representante fiscal pidió 48 horas para presentar una nueva plataforma fáctica. El abogado querellante Pablo Gargiulo, de la organización Andhes, se adhirió al planteo. El defensor de Figueroa, Gustavo Carlino, solicitó 72 horas de prórroga para adaptar su alegato a la nueva acusación.
Los jueces Fabián Fradejas, Luis Morales Lezica y Gustavo Romagnoli dieron lugar a las peticiones y el juicio se retomará el martes.
Repercusiones
Ana Reales, la madre de Reyes Pérez, se retiró devastada de la sala. A los pocos minutos, las organizaciones sociales que acompañaban a la mujer comenzaron a cantar en contra del “gatillo fácil”. Figueroa y Navarro se mantuvieron al margen, junto a sus familias.
“Veníamos preparados para alegar, pero la fiscalía entiende que Figueroa, si bien no fue autor, habría participado de manera no esencial en el homicidio de Reyes Pérez. Nada cambia para Navarro, lo acusamos de haber disparado y de haberle pegado un culatazo a la víctima”, señaló Gargiullo luego de la audiencia. “Entendemos que quedarán contempladas las dos calificaciones contra Figueroa, la del ministerio pública y la nuestra (por encubrimiento agravado)”, agregó. A su vez, no descartó que la recategorización pueda haber sido motivada por el resultado de la medida de reconstrucción de los hechos.
“No tienen un norte”
“Es la tercera vez que cambian la calificación. El tribunal le preguntó a la fiscalía cuál sería la participación secundaria de Figueroa y el auxiliar no la supo precisar, porque no lo saben, están perdidos. No tienen un norte procesal en este debate. Estos son manotazos de ahogados. Figueroa cumplió la tarea de ir a una villa peligrosa, respondiendo una llamada del 911, a él le exhiben un arma de fuego, él no saca su arma, no dispara, no tiene ninguna participación. El dermotest le dio negativo. Lo acusaron de pegar un culatazo y eso no lo acreditó la pericia de la morgue; además en el juicio se descartó ¿ahora me hablan de participación secundaria sin especificar modo tiempo ni lugar?”, protestó Carlino tras la sesión de ayer.
El defensor de Figueroa agregó: “todos los comisarios que declararon reconocieron que el lugar del hecho es una zona conflictiva y que el fallecido era altamente reconocido por sus reiterados delitos. La reconstrucción de los hechos demostró que Figueroa no tuvo participación activa ni pasiva en el hecho”.
Javier Lobo Aragón, defensor de Navarro, consideró: “a Figueroa le están cambiando la acusación porque hay acciones civiles de por medio. Están tratando por todos los medios de justificar la participación. Me sorprende esto de la fiscalía, porque ya se demostró que los dos acusados actuaron acorde a cómo debe actuar todo policía en una situación así”.
El profesional sostuvo que los testigos ofrecidos por la acusación “son todos parientes de Pérez y tienen un interés en este juicio”, y agregó: “se demostró que los hechos no fueron como relatan esos testigos. Navarro llegó al lugar por una denuncia de robo y disparó porque Pérez le apuntaba con un arma y porque ‘La Loca María’, cuya participación se ha demostrado en este debate, lo empuja y le mueve la escopeta. Pérez portaba la misma arma con la que asaltó a los operarios de CCC, que reconocieron el revólver. Navarro actuó acorde a las reglas, usó la antitumultos a más de 10 metros y no la 9 milímetros”.