Ante el catastrófico resultado de las pruebas ERCE de Unesco, la legisladora Nadima Pecci propuso la creación por ley del Ente de Evaluación de Calidad Educativa de Tucumán. Se trata de un organismo independiente del Ministerio de Educación de la Provincia, con autonomía funcional y autarquía económica financiera que tendría la misión de realizar evaluaciones continuas y periódicas del progreso y logros del aprendizaje escolar, a nivel provincial. También evaluaría la calidad y eficiencia de las currículas educativas y la capacitación de los docentes a fin de mejorar la calidad educativa conforme a los más altos estándares internacionales. Elaboraría los dispositivos de evaluación y realizaría una evaluación cada dos años, que permitan el seguimiento de la calidad en los distintos ciclos, niveles y regímenes con los organismos administrativos municipales. En base a los resultados que se obtengan, se diseñaría un plan de mejora y recuperación de calidad educativa a corto, mediano y largo plazo. Se establecerían pautas objetivas respecto a resultados académicos y propuestas.