Más allá de los incidentes, hubo partido (quedó en segundo plano) y hubo un campeón que lo consiguió en buena ley. Unión del Norte levantó el trofeo de la Liga Tucumana por primera vez en su historia y la fiesta se trasladó hacia Burruyacú.
Mauro Gómez Albarracín puso en ventaja a los “Gauchos” cuando jugaba mejor el “Cuervo”. Bella Vista lo pudo liquidar, pero a los 36’ Mauro Verón empató el partido y le puso algo de justicia a la gran final.
El equipo de Mauricio Galván se consagró campeón con un 70 por ciento de jugadores del club y con el otro 30% que debió realizar un enorme sacrificio para poder entrenarse durante la pandemia. Nada le fue fácil al “Cuervo”, todo se le hizo cuesta arriba y por eso el título tiene más valor todavía. El camino en el torneo fue casi un desfile. Ganó 14 partidos y empató los tres restantes. Se consagró invicto y tuvo en Verón al goleador del torneo con 13 tantos.
Tras derrotar a Amalia y Deportivo Llorens, “Cuervos” y “Gauchos” se enfrentaron para conocer un nuevo campeón. Fue Unión del Norte, que a 74 años de su fundación, logró meterse en la historia grande del fútbol local.
En el accidentado juego emergió la figura de Rodrigo Iñigo quien contuvo dos penales y determinó el triunfo de su equipo. Pasada la alegría, llegará el momento de competir en el Regional Amateur, donde el “Cuervo” llegará como favorito. ¡Salud, campeón!