Esta tarde, motoristas de la Dirección de Guardia Urbana detuvieron a un hombre, al que vieron arrojar, de manera disimulada, pero insoslayable, un objeto al piso.

Ese objeto era un arma. O al menos eso parecía: los efectivos comprobaron, después, que era una réplica de uan pistola, de alumino y plástico. Un arma de juguete. Pero que, de lejos podía servir para el objetivo de asustar o amenazar a otras personas. De hecho, por ese motivo los motoristas fueron a la avenida Roca y calle 9 de julio: habían llamado al sistema de mergencias denunciando que un sujeto causaba disturbios.

El arma era juguete, pero la detención fue real.