New Horizons es una de las tantas sondas espaciales de la NASA que son poco conocidas. Fue lanzada en enero de 2006 y es parte del proyecto New Frontiers para estudiar los confines del Sistema Solar. Es una nave de costo medio y sus objetivos principales son estudiar cómo de formó el planeta enano Plutón y sus satélites, el cinturón de Kuiper y tratar de conocer un poco más sobre la formación y evolución del Sistema Solar.
El cinturón de Kuiper es un disco de gases, metales y cuerpos pequeños que se encuentra en la parte externa del Sistema Solar, formado por restos de la nube interestelar que dio origen al Sol y su sistema planetario.
New Horizons es una nave que llegará a los confines del Sistema Solar, pero no es la primera que llegará tan lejos. Antes lo hicieron las Pioner 10 y 11 y Voyager 1 y 2 que se lanzaron en la década del 70 y en este momento se encuentran en el medio interestelar. Lleva a bordo distintos instrumentos, desde cámaras para tomar imágenes, espectrógrafos y otros instrumentos para detectar los componente químicos que hay en el medio por el que está viajando.
Estas misiones, que se alejan tanto, son muy difíciles de controlar porque la comunicación es compleja. Cuando New Horizons se encontraba cerca de Plutón, una instrucción enviada desde Tierra demoraba más de 4 horas en llegar a la nave y otro tanto para obtener la respuesta, es decir, hay que esperar 9 horas para saber si una orden ha sido tomada correctamente por la nave.
Por otro lado, a esa distancia la transferencia de datos es cada vez más lenta. Se calcula que sólo los datos tomados en su paso por Plutón demorarán 9 meses en llegar a la Tierra.
Esa parte del Sistema Solar es poco conocida y no se sabe con certeza con qué se puede encontrar la nave, si puede colisionar con algún objeto desconocido de gran tamaño que la destruya o con un objeto menor que la dañe parcialmente y, en el peor de los casos, que le destruya el sistema de comunicaciones. Esto es difícil de prever y de controlar en el caso en que ocurra.
Después de más de 15 años del lanzamiento de New Horizons ha recopilado mucha información. Alguna ya está siendo analizada y mucha todavía no llegó a la Tierra, y ya se han obtenido algunos resultados interesantes.
En 2007 pasó cerca de Júpiter tomó datos durante 4 meses. Obtuvo datos nuevos sobre su atmósfera y sobre algunos de sus satélites y logró imágenes de erupciones volcánicas en los satélites Ganímedes y Europa. Luego solo envió señales para que se pueda controlar su movimiento, hasta que en febrero de 2010 comenzó a tomar datos de Plutón. Descubrió dos nuevos satélites: Styx y Kerberos, midió el tamaño de Plutón, que resultó ser un poco mayor que lo que se había determinado desde Tierra. Se observaron las superficies del planeta enano y de sus satélites, la composición química de sus atmósfera y tomó la mejor foto que se tenga de Plutón. Se pudo hacer un mapa geológico de estos objetos.
En marzo de 2019 entró al cinturón de Kuiper y comenzó a estudiar objetos que nunca antes habían sido observados en detalle. Entre ellos 2014 MU₆₉, más conocido como Ultima Thule que tiene una forma muy extraña y que aún no se sabe cómo se formó.
El fin de la misión está prevista para 2030, aunque la nave seguirá su viaje y se espera que en 2040 entre en el espacio interestelar.
Los resultados obtenidos hasta el momento llevan revisar resultados anteriores y a abrir nuevas líneas de investigación en astrofísica y en geología planetaria. Todavía hay mucho por descubrir en el espacio y encontraremos cosas cada vez más sorprendentes a medida que se avance con el desarrollo tecnológico y se puedan enviar sondas a objetos muy lejanos difíciles de estudiar desde la Tierra.