La justicia dictó ayer la prisión preventiva por 30 días contra los cinco hombres acusados de agredir al estudiante Santiago Pintos (25) a la salida de un pub-bar de Concepción. El hecho se registró alrededor de las dos del lunes pasado.

Erick Saracho (35) quedó imputado por el delito de “lesiones graves por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso real con amenazas”, mientras que Sebastián Elena (37), Gabriel Saracho (36), Patricio Gargiulo (30) y Maximiliano Ramírez (26) por “lesiones graves agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas”. También aparece como víctima Ignacio Pintos, hermano de Santiago. Este también recibió golpes durante el ataque, aunque de menor gravedad.

La medida fue dictada por el juez Guillermo Acosta a requerimiento del fiscal Miguel Varela.

Los cinco detenidos deben ser alojados en cárcel de esa ciudad, pero por ahora fueron recluidos en las comisarías de Aguilares, Simoca y Alberdi. En esas dependencias permanecerán hasta tanto sean sometidos a los procedimientos sanitarios vigentes a causa de la pandemia de Covid-19.

La audiencia de imputación se desarrolló por vía virtual. Solo los acusados, sus abogados defensores y la auxiliar de fiscal María Emilia López Delgado permanecieron en una sala del Centro Judicial de Concepción. Afuera los parientes de los imputados esperaron con expectativas y ansiedad la culminación del encuentro. LA GACETA, al tratarse de un debate público, intentó cubrirla, pero no recibió respuesta por parte de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA).

El letrado Sergio Faiad, defensor de los hermanos Saracho, Ramirez y Elena, fue el que comunicó el resultado de la audiencia. Tras confirmar la preventiva para los cinco acusados, adelantó que apelará la decisión en razón de que “no están dadas las condiciones legales para la prisión”.

López Delgado pidió la privación de la libertad y su alojamiento en la cárcel local debido a que “la participación de los involucrados se encuentra acreditada y en caso de recobrar la libertad, podrían obstaculizar la investigación”.

“Entendemos además que los imputados podrían influenciar sobre los demás testigos, de acuerdo a los elementos de prueba que restan. El plazo es de 30 días, un término necesario para resguardar el proceso” expresó.

Durante la audiencia el juez desestimó el pedido hecho por el abogado Oscar Amado, a favor de su defendido Gargiulo, a fin de que este cumpla la preventiva en su domicilio debido a una patología que padece. “En una prisión domiciliaria no se puede garantizar el proceso por el acceso a internet, uso de las redes sociales y a celulares”, planteó López Delgado al oponerse.

Faiad dejó en claro la estrategia de defensa que va a seguir en adelante. “Adentro del bar sucedieron cuestiones y hechos que aún no han sido revelados con transparencia. Aquí el episodio no se generó sin causas. Hubo provocaciones hacia mis defendidos. Hay personas que pueden atestiguar esto. El propio dueño del local dice que a una de las víctimas le solicitó que se retirara porque estaba en actitud desafiante”, expuso. “El video viralizado puede mostrar una realidad que puede confundir”, añadió.

El abogado insistió con que apelará la prisión preventiva porque principalmente los imputados colaboran en el proceso, se presentaron en forma espontánea en la comisaria y no obstaculizan la investigación. Además planteó la necesidad de que los informes médicos sean más precisos y con el fin de determinar si las lesiones a Pintos fueron graves. Consideró que de esta manera se podría llegar a una calificación más benigna. “Él salió a hacer declaraciones a los medios, estuvo en la comisaría y tribunales. En definitiva anduvo muy movilizado. Esto mostraría que sus lesiones no son tan graves como se dice”, observó.

Faiad agregó que insistirá en plantear la necesidad de que los detenidos cumplan prisión domiciliaria en virtud a que ninguna dependencia de reclusión está en condiciones de albergar a sus defendidos.

“La justicia está haciendo lo correcto. Y hoy dio un paso importante para avanzar en el esclarecimiento del hecho. Aquí hay cuestiones de estrategia jurídica que aparecieron por parte de la defensa de los imputados que tendrán que exponerse en su momento. En mi caso probaré lo que tenga que probar”, expuso el abogado Gustavo Geria, que asumió la querella de los hermanos Pintos.

“Lo que aquí no hay dudas es que estuvo en peligro la vida de Santiago. Y eso se revela en la filmación”, concluyó.