El mes que viene se cumplirán cuatro años de lo que no fue más que una ilusión. El sueño de 18 chicos sordos de terminar la educación secundaria. Hasta hace poco era muy común que los niños sordos demoraran más tiempo que el resto de los chicos en concluir la escuela primaria porque les resultaba muy difícil comunicarse. Terminaban el nivel primario con sobreedad y ya no hacían la secundaria. Hasta que apareció el plan Fines como una luz de esperanza para que los adultos sordos pudieran cursar el nivel medio, con la ayuda de un intérprete en lengua de señas.
Gracias a un convenio entre la escuela de sordos Próspero García y el plan Fines, los alumnos cursaron durante tres años, incluyendo un período en que no tuvieron profesores porque no estaban nombrados. El acto de colación de grado se celebró el 16 de diciembre de 2017, con un lunch en el establecimiento, en el participación todas las familias. Hubo aplausos, lágrimas y entrega de diplomas con la firma de la docente a cargo de la dirección de la escuela para Sordos, Silvia Viviana Nasir. Pero desde entonces hasta ahora nadie supo más sobre la suerte que corrieron esos títulos. “Ni siquiera la docente que firmó los títulos. No nos dio ninguna respuesta porque dijo que no sabía qué había pasado”, cuenta una de las madres de los alumnos, Nancy Molina (foto).
El año pasado unos 500 docentes del plan Fines protestaban para que les paguen sus prestaciones hasta que por fin lo consiguieron. LA GACETA tampoco consiguió que alguien del Ministerio de Educación informara sobre qué ocurrió con el plan Fines en Tucumán.
“No nos dan ninguna respuesta, ni en la escuela donde cursaron los chicos, entre ellos, mi hijo Oscar, ni en la escuela sede Alejandro Heredia, adonde nos mandaron a averiguar. Nadie nos da una explicación”, dice Antonio Moyano. “Mi hijo no consigue trabajo porque le falta el título secundario. Está perdiendo muchas oportunidades laborales, que no es fácil conseguir para una persona sorda, mientras tanto se sigue capacitando en el colegio Obispo Colombres”, se lamenta.
Sergio Herrera, otro alumnos con la misma discapacidad, cuenta que con mucho esfuerzo terminó la escuela primaria y secundaria siendo adulto, con la esperanza de encontrar un empleo más digno y poder casarse. Sin embargo su título secundario no aparece.
Nancy Molina, quien además es docente especial con orientación en sordos, explica que hasta hace poco los chicos no alcanzaban a concluir la educación obligatoria porque no sabían la lengua de señas, “indispensable para su alfabetización”. “Ingresar a una secundaria en el tiempo ideal era casi imposible porque la mayoría incorporaba tardíamente la lengua de señas necesaria para adquirir el español escrito. Por eso este plan de terminalidad que ofrecía un profesor oyente y un intérprete de lengua de señas dentro del aula era un modelo bilingüe ideal para su aprendizaje”.
Lucila, la hija Nancy, se inscribió en el colegio Nuestra Señora de Fátima para continuar con otros trayectos de formación profesional para complementar su título secundario. Hizo talleres de Manualidades, arte, marroquinería, modelado y ahora aprende panadería. Pero no podrá inscribirse en la Junta de Clasificación para aspirar a un cargo de referente sordo en el área de Educación Especial o de maestra de manualidades para la escuela de sordos si no tiene el título secundario, remarca su madre.
Los egresados del plan de terminalidad Fines de la escuela Próspero García sólo recibieron una constancia de título en trámite pero Nancy Molina duda de que tenga validez, ya que nunca consiguió el número de expediente de tramitación del título. “En la web del Ministerio de Educación, en la parte de títulos en trámite, no figura”, asegura alarmada. Cuando intentó averiguar en la escuela de sordos qué había pasado con el plan Fines, le contestaron que “habían cambiado las autoridades del plan y que hacía dos años que no se dictaban clases para adultos”. “¿Significa que porque hay nuevas autoridades los chicos tienen que cursar de nuevo el secundario?”, preguntó con ironía.
Qué dice el ministro: el programa se provincializó
El plan Fines es de orignal nacional y permitió a muchos argentinos cursar la primaria o la secundaria y rendir las materias adeudadas para completar el nivel. En el último programa de LG Play “La otra pregunta”, que dirige Guillermo Monti, el ministro Juan Pablo Lichtmajer recordó, ante la consulta de un televidente, que el plan Fines fue provincializado en Tucumán. Dijo que había sido suspendido durante el gobierno de Macri y que en este gobierno se decidió incorporarlo a la Provincia para que los docentes de adultos pasen a la provincia “y no dependan de una coyuntura como la que nos toco vivir. A partir de la provincialización el programa va a volver a estar en marcha”, prometió.
¿Que pasó con el Fines?: Muchos alumnos quedaron a la deriva
“Después de mucho pedir que nos paguen lo que nos debían desde principios de 2019, a fines de 2020 nos abonaron los sueldos pero todo quedó muy desactualizado, cobrábamos $ 2.000 por mes”, cuenta Geselle Robledo, ex capacitadora del Centro Educativo Trans de Puertas Abiertas. “A pesar de la promesa de que nos iban a tomar, no nos llamaron y nunca pudimos acceder a nuevos puestos porque los cargos se abrieron por junta de clasificación”, agrega.
“Muchos alumnos quedaron con cursos a la mitad y terminaron inscribiéndose en escuelas para adultos que no son del plan Fines. Si entrás a la web, Tucumán figura, pero con un número de teléfono que nadie atiende”, dice.