El desafío que enfrenta la Juventud Radical es que sus prioridades dejen de ser “cuestiones de nicho” para el centenario partido y se instalen en la agenda del Comité Nacional. “Y que esa irrupción se dé con una fuerza federal, que viene del interior. Los políticos mayores han desoído nuestras demandas y lo que necesita hoy ya no sólo el radicalismo sino la sociedad misma es que se abandone la discusión de la política por la política misma. La UCR debe volver a representar lo que le pasa a cada vecino de cada barrio de la Argentina. Esa es la agenda que impulsamos”. El diagnóstico corresponde a María Belén Pérez, la presidenta de la Juventud Radical en el orden nacional, quien visitó Tucumán en el marco de un recorrido que la ha llevado ya por San Juan, San Luis y La Rioja.

En diálogo con LA GACETA, la dirigente oriunda de Misiones sostuvo que, “en general, el panorama nacional es el de un partido que se organiza mejor, que se ha empoderado con el resultado de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Se están dando las discusiones internas y eso es muy bueno. Pero hay que abrirlas más: hay que fortalecer al radicalismo para que pueda conducir Juntos por el Cambio”.

Volver a soñar

Pérez fue recibida en Tucumán por el vicepresidente de la JR nacional, Moisés García, con quien mantuvo una reunión plenaria convocada por el movimiento Boina Blanca. “La falta de oportunidades para los jóvenes atraviesa a toda la Argentina -puntualizó el dirigente-. Puede ser más crítica en unas provincias que en otras, pero es un problema nacional: se están yendo a buscar un futuro en otra parte. El deber de la dirigencia, y el compromiso de la JR, es darles las herramientas reales que puedan volver a soñar con un mañana en nuestro país”.

Pérez llegó a Tucumán días después de que el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, manifestara que en 2023 le gustaría integrar una fórmula con la presidenta del PRO nacional, Patricia Bullrich, y que lo honraría que ella lo acompañase como vicepresidenta o que él la secundara como el segundo del binomio. Consultada acerca de si la UCR debiera apostar a una fórmula netamente radical, o a una dupla mixta, la titular de la JR fue tajante: “el radicalismo debe apostar una fórmula que encabece. Luego debe darse la discusión si debe ser integrada con referentes de otras fuerzas. Por lo mismo, tampoco el partido debe quedar atado a uno o dos dirigentes: si no se dan los consensos, ya hemos visto que las PASO son muy sanas y permiten zanjar las diferencias dentro de un mismo proyecto. Hoy, el radicalismo tiene la mejor dirigencia y el mejor proyecto no sólo para frenar al kirchnerismo sino para sacar adelante a la Argentina y retener a nuestros jóvenes”, concluyó.