La planta de tratamiento de residuos de El Mollar desde hace tiempo permanece colapsada; carece de espacio suficiente para la deposición final de las sobras. Es que la cantidad de desperdicios que acumula y procesa a diario se multiplicó desde su inauguración en el 2003, cuando había 5.000 habitantes. Ahora son 13.000.
La planta no solo recibe los residuos de esa localidad, sino también de Tafí del Valle. El drama se profundiza en la época vacacional. De 11 camiones con basura que ingresan a la planta por día en tiempos normales (tres locales y ocho de Tafí del Valle), repunta a 19 con la llegada de los turistas. “La situación es crítica”, definió el comisionado comunal Jorge Cruz. Y genera el malestar de los vecinos de alrededores que acusan el impacto del desborde de desechos: proliferación de insectos, roedores y malos olores.
Por esta razón de emergencia, según aseguró, ultima los detalles de un Plan de Gestión Integral del Residuo Sólido Urbano (Girsu) que contempla la recolección diferenciada de las basuras en origen y que comenzará a instrumentarse a partir de diciembre. El proyecto, denominado “Por un Mollar más Limpio”, establece la recolección de los residuos secos (cartón, plásticos y vidrios) los martes y jueves, mientras que los miércoles, viernes y sábados, los húmedos u orgánicos.
Para la puesta en marcha de la iniciativa se firmará un nuevo convenio con el municipio de Tafí del Valle. Allí la comuna establecerá las nuevas condiciones que regirán para el ingreso de los detritos a la planta. “El plan apunta a lograr un mayor porcentaje de material para reciclado y una deposición final menor. Esto va a ir acompañado de una campaña de capacitación a vecinos con el objeto de que aprendan a transformar los residuos húmedos en compus o abono”, explicó Cruz
Añadió que hasta ahora la tarea de separado es complicada por el hecho de que la basura llega compactada y mezclada. De ahí que los destinados a deposición final sean excesivos. “Con el programa que venimos estudiando desde hace tiempo, los desperdicios van a salir separados desde su origen y serán sometidos a un proceso de valorización”, apuntó.
Claudia Sigstad, a cargo del proyecto, dijo que tanto en El Mollar como en Tafí del Valle se van a instalar puntos verdes en los sectores de mayor circulación de turistas a fin de que arrojen los desechos que acumulen. “Este proyecto considera un trabajo de concientización en la comunidad que se instrumentará con la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia. La cuestión es procurar reducir a un 30% el nivel de acumulación de basuras que se tiene hoy. De esta manera evitaríamos que la planta alcance una saturación extrema en su estructura”, advirtió la técnica.
“Como hay un turismo que rota, necesitamos que llegue a todos la novedad sobre el sistema de gestión de residuos que vamos a poner en marcha”, advirtió. Sigstad dijo que mientras se está en procura de establecer un nuevo sitio para el enterramiento de la deposición final de desechos, en el sector de compotaje se van a generar abonos que se utilizarán en viveros de la comuna. “Tenemos en el interior de la planta una parte del enterramiento sanitario que comenzó a ser tratado y parquizado”, aseguró.
Se prevé la instalación de tachos herméticos para acumular pilas, baterías y otros elementos electrónicos que se los conservará hasta determinar su destino. En la planta de tratamiento de residuos de El Mollar, que fue instalada por la Minera de La Alumbrera, se realizan tareas de acondicionamiento de las instalaciones.
Al mismo tiempo, según el comisionado comunal, se está dotando al personal que se desempeña en el lugar de nuevas indumentarias de trabajo a fin de brindarles mayor protección sanitaria. La aproximación del verano y los calores, en El Mollar rebrotan los problemas de contaminación ambiental y las quejas de los vecinos.
Las autoridades comunales esperan que el Plan de Gestión apacigüe sensiblemente el drama. “De esto no solo va a depender lo que hagamos nosotros como gobierno, sino también de la colaboración de vecinos y quienes nos visitan”, concluyó Cruz.