La salida del sol volvió a hacerse sentir en Tucumán, y para el XVII Mundial de parapente esta era una noticia más que favorable. Sin embargo, los fuertes vientos en las zonas aledañas a San Pablo no permitieron que la jornada se realice con total normalidad. Un verdadero dolor de cabeza, tanto para los participantes como para el equipo de la organización.

“Teníamos pronosticado que entraba más tarde el viento sur. Entonces abrimos la ventana a las 12 y la carrera empezaba a las 13. Se desarrolló bastante bien, fueron saliendo todos los pilotos y había que ir un poquito al norte, o sea a la zona de Agricultura para hacer la largada ahí”, aseguró Sergio Bujazha, director del evento.

PAISAJE ÚNICO. A pesar del viento, los pilotos pudieron volar con más soltura.

El plan para la segunda manga era hacer una vuelta por Famaillá, Campo de Herrera y llegar hasta San Pablo. Sin embargo, las intenciones estuvieron, pero el clima nuevamente no ayudó.

“Cuando todos los pilotos estaban llegando a la altura de San Pablo, se levantó mucho viento y ya no se podía avanzar casi nada. Decidimos pararla a la manga porque se puso turbulento. Los pilotos van reportando, el nivel de turbulencia que hay”, contó Bujazha.

Durante el vuelo, distintas delegaciones avisaron que las condiciones para terminar la manga no eran las mejores. Tal es así, que se alcanzó un nivel 3 de turbulencia.

“Hubo muchos reportes y paramos la manga. El viento levantó mucha turbulencia, sobre todo para los pilotos que estaban volando bajo. Cuando pasa eso, el viento pega en los filos del cerro y crea mucha turbulencia”, lamentó Bujazha, tras tener que suspenderla.

UN RECUERDO. Los acompañantes de los distintos participantes, capturaron el momento en que los diferentes parapentes vuelan sobre suelo tucumano.

Con la primera manga realizada y la segunda suspendida, las distintas delegaciones que vinieron a nuestra provincia para disputar el Mundial de parapente no lograron aún explotar todo su potencial y disfrutar a pleno de la competencia internacional.

Sin embargo, con tristeza por lo sucedido, la mayoría de los participantes comprendieron la situación. “En general, esto pasa en otros lados también. A veces más, y otras menos. No les gusta tanto, lo entienden pero están tristes de que no puede comenzar el campeonato de forma deportiva. El miércoles hubo niebla y parecía que ahora iba a ser un buen día, y no fue así”, dijo.

Que haya terminado la lluvia parecía inclinar la balanza hacia una linda jornada. Sin embargo, no pasó. Además, para no perder tanto tiempo, está en revisión si la segunda manga -que no pudo finalizar-, será puntuada.

“Hoy muy probablemente no se podrá volar por el pronóstico de lluvia que hay, pero bueno. Tenemos esperanzas de que, después de eso, a partir del sábado todo mejore y podamos volar. Si el campeonato termina en buenas condiciones, todo el mundo se olvida”, aseguró el director del evento, esperanzado.

Lo cierto es que para que la actual edición del Mundial sea válida se deben, al menos, concretar tres días de competencia.

Con uno en el bolsillo, los participantes y la organización tucumana confían en que el panorama puede mejorar y que con el paso del tiempo, esta situación, sólo será un mal recuerdo.

Deberán descansar

Las delegaciones de los distintos países tendrán que tomarse el día libre si se cumple el pronóstico de lluvias para hoy. A la espera de saber si será puntuada la segunda manga, los competidores tendrán tiempo de recuperar fuerzas y pensar en la tercera.

En un árbol

El integrante de la delegación española Luis Martínez Iturbe, al escuchar que la manga fue suspendida, tuvo que realizar su aterrizaje y terminó en las ramas de un árbol, cerca de San Pablo. El piloto no sufrió consecuencias. Fue ayudado por el comité tucumano y por sus compañeros.