Todo vale para soñar en grande. Cuando los nervios superan a la mente fría, cuando las ideas no fluyen, cuando el rival no te deja jugar y cuando el fantasma de volver a desaprovechar una oportunidad sobrevuela la escena, una dosis de suerte nunca viene mal.

En el coqueto Departamento de Maipú, San Martín no falló, gritó bien fuerte presente. Levantó la mano y dijo “aquí estoy”, de pie para aprovechar el tropezón del líder Almirante y para seguir dando pelea hasta las últimas consecuencias, como lo pide su hinchada y lo demanda su historia.

IMPLACABLE. Cano tuvo una oportunidad y no falló. Derechazo seco y a cobrar.

La diosa fortuna se visitó de rojo y blanco, se puso la camiseta “santa” y ayudó para que los dirigidos por Pablo De Muner no pisaran en falso y pudieran sumar tres puntos claves. Dos goles a favor y un palo salvador para Ignacio Arce fueron sus aportes.

El gol de Lucas Cano fue el primer obsequio que cayó del cielo en la agradable tarde. Porque San Martín no había aprovechado el cuarto de hora inicial del juego (en el que había tenido unas cuantas chances claras para ponerse en ventaja) y el complemento corría pero el “Santo” no lograba inquietar a un equipo que con entusiasmo y empuje lo había complicado varias veces.

En una salida defensiva, Edgardo Díaz quiso cruzar una pelota sin darse cuenta que Cano estaba agazapado. “Turro” recibió la bola y definió como la situación lo requería: fuerte a un palo.

El festejo lo dijo todo. Cano lo gritó con furia, recibió el abrazo de cada uno de sus compañeros y en el banco de suplentes visitante salieron eyectados hasta dentro del campo. Claro, al “Santo” no le quedaba otra que ganar y lo que no conseguía con juego fluido se lo acercó la fortuna.

Pero la ventaja no lo tranquilizó. Desde afuera daba la sensación que todos querían que el juego se terminara y los nervios iban en aumento. Y cuando el “Botellero” se acercaba peligrosamente, otra vez apareció otra dosis de fortuna.

Matías Ballini se puso la “9”, luchó hasta casi dentro del área chica e hizo que Fernando Moreyra se llevara por delante la bola. Juan Cruz Bolado no pudo hacer nada y el 2-0 quedó sellado.

El “Santo” se llevó tres puntos de oro. Acortó la distancia a dos puntos con la “Fragata” y dejó en claro ahora irá por todo. “Son señales”, dijo De Muner sobre la fortuna que tuvo el equipo en el momento que más lo necesitaba. “Hay que seguir creyendo”, agregó. Y sí, porque ayer su equipo dio muestras que tiene un motivo más para hacerlo.

RINCÓN "SANTO"

Regreso inmediato

Ni bien finalizó el partido, el plantel “santo” se subió al ómnibus que lo depositará en nuestra provincia. El grupo tendrá libre hoy y mañana por la mañana, retornará a las prácticas pensando en el juego del próximo lunes desde las 18.15 contra Agropecuario.

Un hombre de la casa

Alejandro Rébola, defensor con pasado en San Martín y que hoy viste la camiseta de Independiente Rivadavia, pasó a saludar a amigos. Se saludó fervorosamente con dirigentes, empleados y con De Muner; con quien fue compañero en el “santo” y a quien tuvo como DT en la “Lepra”, durante la primera experiencia de “Tomate” como entrenador.

Resultados

Además del “Santo”, ayer hubo dos partidos más: Quilmes 3-Chicago 1 y Gimnasia (J) 1-San Martín (SJ) 0. Hoy la fecha seguirá con: Instituto-Brown (A), Estudiantes (RC)-Deportivo Riestra y Temperley-Belgrano.