El proyecto de Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos no pudo tratarse esta semana por falta de quórum.

El diputado nacional del Frente de Todos, Pablo Yedlin, estimó que si bien en el bloque oficialista no hay una voluntad uniforme respecto de la manera que se votará en el recinto el proyecto de ley de etiquetado frontal, él defenderá su proyecto en minoría, que también apoya su par radical José Cano. Al respecto, explicó que entre los cambios que propone, incluye los productos ultraprocesados, un plazo razonable para que la cadena se adecue a las exigencias de la ley, y principalmente que se armonicen las normas en el Mercosur respecto del etiquetado frontal.

Muchas discrepancias

“No creo que la oposición vaya a dar quórum para tratar el proyecto la próxima semana”, apuntó. “Hay unos cinco dictámenes, y muchas discrepancias. Esta ley, si se debate, saldrá como viene del Senado. Si ello ocurre, será la ley de etiquetado más dura del mundo”, advirtió.

Al respecto, planteó como salida a la coyuntura legislativa aplicar el etiquetado frontal a través de un decreto, esto es administrativamente, ya que el Ministerio de Salud de la Nación tiene la facultad para hacerlo. “No hace falta una ley para aplicarlo. Incluso Uruguay no lo tiene por ley”, resaltó Yedlin. Y explicó que la Comisión Nacional de Alimentos (Conal), que es el organismo técnico que se encarga de las tareas de asesoramiento, apoyo y seguimiento del Sistema Nacional de Control de Alimentos, puede solicitar –como dependiente del Ministerio de Salud- a la ministra Carla Vizzotti la aplicación del etiquetado.

Derecho del consumidor

Por su parte, Cano, diputado de Juntos por el Cambio, adelantó que en general acompañaría el proyecto en el recinto, y que reclamó en comisión la modificación del artículo 22 para facultar al Ejecutivo a armonizar el etiquetado en el Mercosur, como en el proyecto de Yedlin.

Dijo que planteó además en el bloque la defensa del derecho del consumidor, y cuestionó el lobby de interese económicos, con campañas de desprestigio para que no se consuma azúcar. “Hay que contextualizar la discusión; hay un 56% de la población argentina que no accede a muchos productos y el sobrepeso de gran parte de la gente es por el exceso de consumo de harinas y hidratos de carbono, y la falta de proteínas; esta ley solucionaría sólo una parte de los problemas con la alimentación de la población”, subrayó.