“Me quedo con esa imagen, junto a los pies de Leónidas”, reconoció Héctor Rizzoti. Desde Atenas, vía Whatsapp, el atleta le contó a LG Deportiva la experiencia de haber terminado la carrera de utradistancia Spartathlon. El tucumano fue uno de los nueve argentinos de 13 que unió la capital de Grecia con Esparta tras correr 246 kilómetros casi sin detenerse. El viaje tuvo millones de situaciones para guardar, pero la llegada a la ciudad griega, en la enorme estatua del rey espartano, es el resumen de su triunfo.

Lo de Rizzotti fue victoria sin podio porque el Spartathlon, hasta para el profesional candidato o favorito, llegar, en cualquier puesto, es ganar. “Cuando toqué sus pies, ahí me relajé. Fue único, fantástico. Afloró todo el sacrificio de tiempo, entrenamiento, dinero, de todo para ese momento de sólo unos segundos que valió muchísimo”, afirmó el atleta.

“Sólo hice dos paradas de mayor tiempo”, contó sobre el desarrollo de la carrera. Para no quedar fuera de competencia, los corredores debían pasar en horario por 75 puestos de control hasta llegar a Esparta. Si Rizzotti paraba algunos segundos en los controles, era por sensaciones demandantes. “El calor, más la exigencia del recorrido, hicieron un cóctel fatal. En los puestos de control, cargaba hielo debajo de la gorra, en la espalda, ponía más hielo en los bolsillos del pantalón para refrescar los cuádriceps que estaban muy doloridos”, detalló el director de la licenciatura de Administración de Empresas en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino.

Con todo eso, no llama la atención que las lesiones en los pies pasaron a segundo plano. “Las ampollas ya no tenían incidencia. Ya no las sentía, pero la inflamación era bastante importante”, comentó Rizzotti. “Muchas subidas. Había una parte de montaña que nos tocó a la noche con precipicios a los costados, muy escarpado y con mucha pendiente. La bajada era más peligrosa por las piedras sueltas y muchos se cayeron. Entonces, ahí cuidé. En la zona de montaña mucha gente estaba descompensada y varios alucinaban”, detalló.

Si Rizzotti ya formaba parte de un selecto grupo al haber logrado la clasificación para la Spartathlon, ahora integra otro de elite también: de los 280 representantes de distintos países que largaron en 2021, el tucumano, en 35h38’25”, fue uno de los 167 (figura 154) que llegaron a la meta. El ganador fue el griego Fito Zisimopoulos que completó el recorrido en 21h57’20”.