Soy una persona vieja, ya jubilada y aficionado a escribir y leer y para concretar esta actividad me dirijo lugares como algún bar. Últimamente voy a dos bares de la zona de plazoleta Mitre y de paso recuerdo los hermosos años de mi juventud que pasó que pasé en ese inigualable barrio. Pero la intención de esta carta es hacer saber el muy buen comportamiento de un policía. Yo cuando dejo de escribir en el bar me dirijo a esperar el ómnibus 5 que me lleva a casa en la esquina de 12 de octubre y Don Bosco. En esa esquina es como si el tiempo se detuviera a eso de las 9 de la noche. Hay un foco pero por el arbolado, las casas altas y el mismo colegio que está en la esquina el lugar se muestra tenebroso. Pero algo muy bueno me pasa últimamente, que me llena de satisfacción, y es la compañía que me hizo un policía: lo primero que me dijo fue “no tenga desconfianza, yo vigilaré hasta que venga su colectivo”. Y así es, cuando espero mi ómnibus, ya está a mi lado este amable y educado policía, para protegerme y también a otros pasajeros en la parada..
Juan de Dios Zurita
Viamonte 254
San Miguel de Tucumán