Del mismo modo que en ocasiones las esquirlas de una granada pueden herir a quien la avienta, la crisis que se desató en las más altas esferas del oficialismo nacional terminaría por golpear tanto al presidente, Alberto Fernández, como a la vicepresidenta, Cristina Fernández.

La conclusión se desgrana de las apreciaciones formuladas a LAGACETA.com por el analista político Carlos Fara.

"En primer lugar, acá hay un problema, y es que Cristina no puede ser la persona que tenga más poder y no pueda reorientar el rumbo del Gobierno. Hace un papel deslucido; y al final, parece que Alberto se sale con la suya en su tozudez de evitar los cambios que le está pidiendo Cristina", señaló Fara.

A criterio del analista, resultaba de esperar que una movida  de este tipo ocurriera tarde o temprano. "El tema era cuándo Cristina decidía hacer una advertencia más fuerte, teniendo en cuenta que en la reunión que mantuvieron ayer no se pusieron de acuerdo acerca de qué es lo que se tenía que hacer; y hoy se produce esta situación", indicó.

Fara consideró que la situación no tendrá una salida fácil. "Ahora, aparentemente Cristina llama (al ministro de Economía de la Nación, Martín) Guzmán, y le dice que ella no quería su renuncia... ¿tanto lío para después dar ese mensaje? ¿El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio) Massa (posible) 'jefe de gabinete'? ¿Tanto lío oscilando de (el gobernador de Buenos Aires, Axel) a (Martín) Redrado, para dar una señal de confianza a los mercados? Aquí hay otra jugada más compleja", consideró el politólogo.

De cualquier forma, Fara opinó que, cualquiera sea la resolución de la actual crisis, esta no resultará algo bueno para el Presidente. "Está claro que de esta, termine como termine, Alberto no saldrá favorecido, no saldrá reforzado. Y todo esto complicará aun más al Frente de Todos, de cara a la elección de noviembre", cerró.