“Hicimos el mismo juego de la Copa América. Buscamos con buen pie del medio y fuimos profundos por los costados. El equipo dio un paso adelante en ese sentido, es algo marcado que ya tenemos”. Lionel Scaloni está feliz por el presente que muestra la Selección argentina.

El contundente triunfo sobre Venezuela sirvió como un envión anímico más para tratar de volver a ir a Brasil en busca de otra alegría. “Este partido será algo totalmente diferente. Lo bueno es que todos los jugadores están todos disponibles; jugarán los que estén mejor”, anticipó de cara al juego de mañana en el Arena Corinthians de San Pablo.

La prioridad en las horas post juego en Caracas era ver cómo está Lionel Messi, que asustó a todos cuando quedó tendido en el suelo producto del patadón “criminal” de Luis Martínez. El golpe que sufrió el crack rosarino duele de mirarlo. En cada repetición de la jugada parece ser mucho más violento. Messi quedó tirado un rato largo en el césped, pero se recuperó, aguantó todo el partido y no mostró señales de lesión.

Es más, cuando la delegación argentina tocó tierra en San Pablo, todas las miradas se posaron en el nuevo futbolista de París Saint Germain. Según explicaron allegados a la Selección, el “10” está bien, con algo de dolor producto del golpe, pero sin complicaciones. Además, su ánimo está por las nubes y hasta lo dejó en claro con algunos posteos que publicó en sus redes sociales destacando el triunfo 3-1 sobre la “Vinotinto”.

Con la confianza por las nubes, Argentina visitará a un Brasil que es una máquina de ganar. En los siete partidos que disputó en estas Eliminatorias, los dirigidos por Tité sumaron igual cantidad de victorias. Son los únicos líderes de la posiciones con 21 puntos, con una amplia comodidad en relación a los que vienen por detrás. Además, la “Veamarelha” ostenta un récord que nadie puede mostrar hasta acá: aún no perdió ningún juego jugando en casa por Eliminatorias en toda la historia. “Lograr siete victorias es un hito. Ahora que venga la octava”, pidió Everton Ribeiro.

Así, en uno de sus mejores momentos en los últimos años, Argentina intentará repetir lo conseguido en la final de la última Copa América. De lograrlo, el premio tendrá un bonus: no sólo seguirá sumando victorias, sino que volverá a pisar fuerte en la casa de su archirrival y lo hará morder el polvo en casa por primera vez.