Elinna Rolón era modelo publicitaria y tenía 30 años. En la madrugada del jueves 19 de agosto fue a una reunión con su mejor amiga y otros dos hombres en una casa del barrio privado Cuesta Colorada, en la ciudad de La Calera, a 20 kilómetros de la capital de Córdoba. Alrededor de las 3, y en circunstancias que aún se investigan, la mujer cayó por las escaleras de la casa desde un primer piso hasta la planta baja, a una altura de aproximadamente cuatro metros, y sufrió una fractura de cráneo. Una semana después, falleció en el Hospital Misericordia, donde había sido internada.

Desde un principio se habló de un accidente trágico, pero la familia de la modelo puso en duda el episodio y solicitó que se investigue el hecho. La causa está en manos del fiscal Juan Pablo Klinger, que la caratuló como “muerte dudosa” y no tiene ningún imputado. 

El abogado de la familia, Carlos Nayi, explicó que buscan "saber si fue un accidente o si se trata de un hecho que merece algún tipo de responsabilidad penal. ¿Había medidas de seguridad en la escalera? ¿Hubo intencionalidad de hacerla caer? ¿O simplemente se trató de una mala jugada del destino?", dijo en diálogo con el sitio El Doce.

Una primera versión extraoficial de lo que pasó -brindada por una amiga y los otros dos sujetos presentes en la casa ese día- es que la joven habría perdido el equilibrio por la rotura del taco de uno de sus zapatos, lo que ocasionó la caída desde la escalera que lleva a la planta superior de la casa, que, además, no tenía barandas, publicó Infobae.

La familia de Elinna, sin embargo, sospecha de esa explicación y exige que se investigue exhaustivamente el desarrollo de la muerte “descontextualizada” de la joven para determinar si hubo alguna responsabilidad por parte de sus acompañantes por acción directa o, por negligencia.