El agua nos da vida. Ninguna de nuestras funciones básicas puede prescindir de ella. Podemos pasar períodos sin comer, noches sin dormir, tiempo sin ejercitarnos, pero nunca sin hidratarnos.

Consumirla a diario permite que el organismo desarrolle correctamente procesos que tienen que ver con la regulación de la temperatura corporal, la respiración, la transpiración, la fecundación, la digestión, la excreción, entre otros.

“Es el líquido, por primacía, más importante entre todas las bebidas y el que produce más hidratación”, explica la licenciada en nutrición y magíster en Investigación en Ciencias de la Salud, Eliana Rodríguez.

Alrededor del 80% del cuerpo humano está compuesto por agua, por esa razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda beber entre uno y dos litros al día. Ese es el primer punto de referencia, pero inmediatamente surgen dudas: ¿todos debemos ingerir la misma cantidad?, ¿es lo mismo si tomo té o mate?, ¿qué papel juega la alimentación?, etcétera. En diálogo con LA GACETA, especialistas remarcan la importancia de una hidratación consciente y brindan consejos para incorporarla de forma amigable.

Cantidad

En primera instancia, la licenciada en nutrición Lourdes Sosa advierte que el nivel de ingesta de agua depende de la situación y de los requerimientos biológicos de cada persona. “Si se trata de una embarazada, un niño o un anciano, las necesidades son distintas”, afirma y recalca que otros grupos tienen organismos muy lábiles a la falta del agua y, en consecuencia, pueden deshidratarse fácilmente.

El deportista, por su parte, tiene mayor requerimiento dado que pone en funcionamiento -de manera más exhaustiva- mecanismos que lo hacen perder agua, “entonces debe hidratarse con los dos litros regulares y sumarles hidratación antes, durante y después del entrenamiento”, continúa.

En relación al consumo de bebidas energéticas o deportivas, aclara que solo deben ser incorporadas por recomendación de un profesional médico dado que cumplen funciones especiales. En su lugar, el mejor método de hidratación siempre será el agua.

Hidratación adecuada

Por su parte, Rodríguez relata la experiencia diaria en el consultorio: “A la gente le preguntás: ‘¿te estás hidratando?’ y te contesta: ‘sí, yo tomo dos litros de mate todos los días’. Hace una discriminación clave: “el mate en bombilla, el té y el café son infusiones que producen deshidratación, contrario a lo que se cree, no hidratan. Uno toma mate y constantemente va al baño a hacer pis y se deshidrata”.

“No es lo mismo tomar agua que una gaseosa, ¿tengo líquido? sí, pero también calorías en los azúcares”, aclara y explica que la temperatura de las infusiones determina la forma en que nos hidratan: “las bebidas frías siempre hidratan más, mientras que cuando están calientes producen diuresis, en particular si se trata de estimulantes como el mate, el té o el café. No está mal consumirlos pero no pensemos que porque nos tomamos dos litros ya estamos hidratados”, indica.

Más opciones

Podemos incorporar agua no solo a través de su ingesta directa, sino también mediante el consumo de frutas y vegetales de estación y lácteos.

“La hidratación debe ir de la mano del agua, pero también tenemos que tener en cuenta que hay algunos alimentos como frutas y verduras que nos ayudan a incorporarla”, dice Rodríguez. Si combinamos estos dos elementos, la mayor proporción siempre debe ser la de agua: “de ese 100% de agua que necesitamos para hidratarnos, por lo menos entre un 25% a 50% tiene que ser a partir de frutas, verduras y lácteos. “No hay que quedarnos solo con los dos litros, sino que sí o sí se los tiene que complementar con la alimentación para que sirva”, enfatiza.

Sedentarismo

Con la pandemia, la posibilidad de hacer home office, estudiar y resolver la mayor parte de nuestras actividades sentados frente a una computadora dio lugar a que releguemos la actividad física y nos tornamos más sedentarios.

¿Si nos movemos menos, nos hidratamos menos? La respuesta es no. ”Si no hago actividad física, o incluso si paso gran parte del día sentado sin hacer nada igualmente debo hidratarme con los 2 litros ”, asegura Sosa y destaca tras el aislamiento hubo una tendencia a tomar más agua: “ahora la gente tiene su botellita a la par de la computadora, distinto a lo que sucedía antes, que teníamos que movernos para buscarla. Eso fue positivo porque uno la ve y la consume”, destaca.

¿Mineral o de la canilla?

“El agua embotellada, como todo producto envasado, contiene sodio como conservante para que pueda mantenerse tanto en ese recipiente. Ese agregado de sodio es perjudicial para la salud. Además, es un producto caro y que no es fácil de sostener en el tiempo, sobre todo hoy con los precios de los alimentos, por eso hay que dejarla en última instancia”, describe Rodríguez. Por ese motivo, siempre será preferible consumirla directamente.”Si en la medida de lo posible el agua con la que contamos en casa es corriente y sabemos que no está contaminada lo ideal es poder consumirla. Hay que estar muy atentos a que la fuente sea segura porque si no es ese el caso, hay que potabilizarla”, añade.

Tips

Tomar agua a diario es un desafío para muchos, por eso las expertas recomiendan saborizarla con frutas como naranja, limón, pepino, menta y/o jengibre.

“¿Hace frío?, ¿no tenemos ganas de tomar agua? recurramos a consumir mucha cantidad de frutas, verduras, lácteos, y tratemos de asegurarnos por lo menos un litro de agua al día para no deshidratarnos”, propone Rodríguez.

“La frutilla, los cítricos, el tomate entre otros son buenas opciones porque están en temporada y tienen alto contenido de agua”, agrega Sosa y recomienda: “cuando uno no tiene hábito, la mejor opción es imponértelo y la forma más fácil de imponer el consumo de agua es incorporándola en las cuatro comidas con dos vasos de agua en cada una. Después, si quiero tomar soda, jugo, eso ya es adicional”.

Por su parte, la licenciada Daniela Espíndola aconseja tomar un vaso de agua antes de irse a dormir o al estar recién levantado dado que esto permite hidratarse luego de horas de ayuno nocturno y además estimula las funciones digestivas activando el metabolismo.

“Es un buen tip ir a todos lados con una botellita de agua y tomar agua antes, durante o después de las comidas ya que ayuda a la digestión y a la hidratación”, concluye.