Los estatales de la provincia acatarán el decreto firmado por el gobernador Juan Manzur y regresarán a sus lugares de trabajo luego de 17 meses de virtualidad a raíz de la pandemia. Sin embargo, los referentes que hablaron con LA GACETA fueron claros en que el Estado debe asegurarles las medidas de protección necesaria y se mostraron afines al sistema de burbujas para evitar, sobre todo en los lugares sin la infraestructura necesaria, que no se respete el distanciamiento mínimo obligatorio.
Marcelo Sánchez, secretario general de ATE, afirmó: “nos comunicaron lo del decreto. Estamos con los delegados analizando sobre todo los lugares a los que asiste mucha gente para que se cumplan los protocolos”. Y agregó: “además estamos viendo el tema de la vacunación de todos, que está avanzada con nosotros, sobre todo donde hay atención permanente de personas. En ese sentido se cumplió todo lo que nos prometió la ministra Rossana Chahla”. Según Sánchez, “a pesar de la virtualidad se pudo seguir trabajando. Muchas reparticiones ya habían vuelto a la presencialidad. Se perdió el miedo y el temor, bajó el numero de contagios, pero vamos a seguir cuidando a los compañeros. Hay muchas reparticiones donde hay mucha gente, no hay distanciamiento y cada uno de los responsables del área tiene que ver que se cumpla con los protocolos. Para nosotros eso es lo principal”.
Por su parte, Gustavo Salas Correa, también referente de ATE, advirtió que ningún estatal se negará a volver al trabajo presencial. “No tenemos ningún inconveniente siempre y cuando se nos de las garantías necesarias. Si no hay espacio suficiente, si no hay ventilación ni se toman los recaudos necesarios como proveer los barbijos y alcohol en gel será peligroso”, dijo. Y advirtió que la idea de separar burbujas es importante. “Hay reparticiones en las que hay muchos empleados. Hay sectores donde todavía se están dando contagios. El grueso de los estatales están vacunados, al menos con la primera dosis, y eso es bueno”, dijo. Pero además, advirtió, están pidiendo nuevas paritarias para enfrentar los problemas económicos y a la inflación. “No podemos dejar de ver ese tema”, dijo. Y agregó: “hubo casos en los que los hicieron volver a trabajar y hubo muchos contagios. Por eso muchos no saben cuántos son los que deben regresar. La responsabilidad es de las autoridades, que tomen en cuenta los espacios físicos y el número de los compañeros. Tienen que cumplir los protocolos, no queremos perder a nadie”.