NUEVA YORK, Estados Unidos.- Una investigación sobre acusaciones de acoso sexual por parte del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, descubrió que tocó, besó o hizo comentarios sugestivos a 11 mujeres y creó un ambiente de trabajo “tóxico”, reñido con las normas legales, dijo la fiscal general del estado. La Casa Blanca calificó las acusaciones de aborrecibles.

En una declaración grabada, emitida después de que la procuradora general Letitia James revelara los hallazgos de la investigación independiente de cinco meses, Cuomo negó que hubiera actuado de manera inapropiada y dejó en claro que no tiene planes de renunciar.

James dijo que el caso, que mostraba “un ambiente de trabajo hostil para las mujeres”, era de naturaleza civil y no estaba claro si Cuomo enfrentaría un proceso penal.

Cuomo, un demócrata que ocupa el cargo desde 2011 y está en su tercer mandato, calificó los hallazgos de inexactos e injustos y dijo que sus palabras, gestos y comportamiento fueron malinterpretados y siempre tuvieron la intención de transmitir calidez a las mujeres.

El explosivo informe detalla las acusaciones de 11 mujeres que relatan un cuadro “profundamente perturbador pero claro” de un patrón de comportamiento abusivo por parte del gobernador y su personal de alto rango, indicó James en conferencia de prensa.

“Lo que reveló esta investigación fue un patrón de conducta perturbador por parte del gobernador del gran estado de Nueva York”, dijo James. “Estas 11 mujeres estaban en un ambiente de trabajo hostil y tóxico”, añadió.

El presidente Joe Biden, del mismo partido que Cuomo, dijo que el gobernador de Nueva York debería renunciar a su cargo. No es la primera vez que el presidente estadounidense se expide sobre el tema: en marzo pasado había advertido que si se probaban las acusaciones contra Cuomo, debería dejar el cargo.

Los hallazgos del informe llevaron a algunos legisladores de Nueva York a exigir la renuncia de Cuomo, lo que subraya la rápida caída de un gobernador que se había hecho popular a nivel nacional el año pasado en los primeros días de la pandemia de covid-19 al presentarse como una figura autorizada en conferencias de prensa televisadas.

El comportamiento del gobernador no se limitó a los miembros de su propio personal, sino que se extendió a otros empleados estatales, incluido una policía, así como a miembros del público, según el informe: una ex empleada precisó que Cuomo le metió la mano por debajo de la blusa, y una policía contó que le tocó la cintura y la cadera.

La investigación, que contempla declaraciones de 179 personas y 74.000 piezas de evidencia, concluyó que el gobernador y su equipo cercano tomaron represalias contra una ex empleada porque denunció el acoso.

Poco después de su publicación, Cuomo, negó las acusaciones. “Quiero que sepan directamente de mí que nunca toqué a nadie de manera inapropiada ni hice insinuaciones sexuales inapropiadas”, aseguró, en un discurso televisado, en el que no dio indicios de que estuviera considerando dejar su puesto.

“Tengo 63 años. He vivido toda mi vida adulta a la vista del público. Eso no es lo que soy. Y ese no es quien he sido”, afirmó.

El veterano político dijo que solo trataba de conectar con la gente, y en su alocución, filmada en su oficina, expresó: “Me han visto hacerlo en televisión durante mis ruedas de prensa y durante 40 años antes de eso”.

“Trato de hacer que la gente se sienta cómoda. Trato de hacerles sonreír. Trato de conectarme con ellos y trato de mostrarles mi aprecio y mi amistad”, continuó y agregó: “Entiendo que hay perspectivas generacionales o culturales que, francamente, no había apreciado del todo. Y he aprendido de esto”.

Su conducta fue “no solo comportamiento afectuoso anticuado, como él y algunos miembros de su personal dicen, sino acoso sexual ilegal”, expresó Anne Clark, una de las abogadas al frente de la investigación. (Télam-Reuters)