Con hondo pesar, la comunidad universitaria despidió al profesor Jorge Milton Bianchi, uno de los docentes fundadores de la carrera de Psicología de la UNT y de amplia trayectoria en la investigación y en la vida académica. Falleció a los 91 años, tras padecer algunas dolencias respiratorias durante las últimas semanas.
Junto con Ricardo Moreno, Bianchi fue una pieza clave en la creación de la carrera de Psicología y se contó entre los primeros egresados. También colaboró de manera decisiva en la conformación del Colegio de Psicólogos de Tucumán, siendo uno de sus primeros asociados.
Bianchi se convirtió en un referente en los temas tocantes a la Psicología Experimental, la Psicoestadística, la Metodología de la Investigación y la educación universitaria. Con esta última área es que formó un programa de investigación conjunto con la Facultad de Medicina de la UNT, casa en la que también dejó su huella con la cátedra de Metodología de la Investigación.
Su destacable trayectoria y su ocupación constante vinculada a la formación de los universitarios le valieron el título honorífico de Profesor Emérito, otorgado en 2012 durante el rectorado de Juan Cerisola. “Fue un apasionado de muchas cosas, no solo de la Psicología. También de la música y de la natación. Sus clases, sus charlas y sus conferencias fueron siempre espacios muy ricos, plagados de experiencias y de anécdotas sobre los primeros años de la psicología en Tucumán”, contó Adrián Chirre, Secretario de Extensión de la Facultad de Psicología de la UNT y ex alumno del profesor Bianchi.
“Afortunadamente nos dimos la oportunidad de hacerle todos los homenajes en vida a este verdadero maestro. Hace algunos años bautizamos con su nombre al Departamento de Investigación de la Facultad de Psicología. También el gran premio a los trabajos de investigación que se otorgan en el Congreso Internacional de Psicología del Tucumán llevan el nombre de Jorge Biachi”, detalló
Aún con varios años de jubilado encima, Bianchi no se desconectó nunca de la casa que fundó Juan B. Terán. Su participación en las aperturas de congresos, de actividades académicas y de actos protocolares de Psicología fue constante hasta antes de la pandemia de coronavirus. “Concurría siempre con su compañera inseparable, Coca, su mujer”, contó Chirre. Estela Rosig, Hilda Saleme y Norma Baldrés fueron sus primeras discípulas, continuando con su legado y sus estudios.