POESÍA

EL CAUCE Y LA COSTUMBRE

GUILLERMO SILES

(Ediciones en Danza – Buenos Aires)

Una reflexión tranquila recorre este libro. Y no porque sean tranquilos los asuntos tratados, sino porque Guillermo Siles transmite templanza ante las cartas buenas y malas que, como lo sabe cualquiera que camine por la calle, nos hace llegar la vida.

En la sección “Retratos”, que abre el libro, hay recuerdos que, por cierta distancia que consigue, nos llegan con más eficacia que si vinieran tapados por excesos emotivos.

Con los viajes sucede lo mismo: se vuelven más reales porque no exagera datos que hubieran servido para una guía de turismo, no para un poema.

Las situaciones vividas o imaginadas están contadas por quien tiene la intención de entenderlas. Por quien apunta este conocimiento: “Para vivir en la región/ en la que habito/ hay que saber mirar…”

No es ésta, por supuesto, la única herramienta necesaria para dejar bien plantado un poema, también hay que conseguir un lenguaje. Siles lo consigue, por eso descubre ese “café con lenguaje propio” de plaza Güemes, algo que sólo puede descubrir quien está atento.

Que hay lenguaje propio tal vez sea lo más serio que puede decirse de un libro de poemas, porque elude la “poesía en general” de la que hablaba Auden (la que más abunda), y que es la que no tiene características personales. Estos poemas sí tienen; Siles ha elaborado un lenguaje tranquilo para ver y analizar lo que no siempre es tranquilo. El cauce de la vida y la costumbre serena para verla: es casi la descripción de este libro en el que se nota una trayectoria.

© LA GACETA