En Argentina, por año, se detectan 129.000 casos nuevos de cáncer, y mueren más de 60.000 personas. Ya en 1921 Helena Larroque de Roffo, fundadora de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, remarcaba que la única forma de reducir la mortalidad de los pacientes oncológicos era la detección temprana. Y estaba convencida de que para ello hacía falta educar a la población; así nació Lalcec.

“Eran voluntarios que buscaban lograr que la gente hablara sobre cáncer, los síntomas, las formas de prevenirlo para perder el miedo a nombrarlo. Hoy podemos decir que fue ella quien logró instalar la palabra prevención en boca de todos”, resaltó Graziella Donnet, histórica voluntaria y expresidenta de la institución.

Es que llamar al cáncer por su nombre permite resaltar que la enfermedad existe, y que cuánto más atención le pongamos a nuestra salud, más cerca se estará de reducir la mortalidad,

Desde entonces, y con ese objetivo, Lalcec funciona como puente entre las demandas de la sociedad y las respuestas del Estado, incluso dando respuestas concretas, como sucede el mamógrafo móvil que desde 1999 ofrece mamografías gratuitas a mujeres en edad de riesgo y sin cobertura médica, o la iniciativa “Chau Pucho”.

“En todas las campañas la clave es el seguimiento. Si tirás la bomba y escondés la mano, el diagnóstico no tiene sentido”, detalló María Cristina Espil, presidenta de la institución.

Si bien hay unos 200 tipos de cáncer, una serie de ellos históricamente tienen la mayor incidencia poblacional (afectan a más personas). “Con la pandemia bajó mucho el acceso a los chequeos. Y en medio del confinamiento nos animamos a decir: salí de casa, andá al médico. Porque así como Helena supo ver hacia adelante, sentíamos que era necesario mirar hacia el futuro”, describió Donnet.

Al menos seis tipos de cáncer, detectados a tiempo, tienen mejor pronóstico y más probabilidad de sobrevida: los de pulmón, próstata, piel, útero, mama y colon. Salvo el cáncer de pulmón, que requiere tomografía de baja radiación, para todos los demás hay estudios de diagnóstico accesibles y poco invasivos que los detectan en sus primeros estadíos .

En ciertos tipos de cáncer (próstata, colon y mama) la edad es factor determinante, por lo cual son claves chequeos anuales, como la mamografía a partir de los 40 años. A partir de los 50 años todas las personas deben realizarse una colonoscopia y es primordial para los hombres incorporar a su chequeo el examen de tacto rectal y análisis de PSA en sangre.