Cuántas veces vemos niños pidiendo y cuando se acercan el auto en los semáforos la persona que va al volante los corre de mala manera. No tienen compasión, esos niños que salen del miserable lugar en el que viven son la punta del iceberg de la miseria. Existen tres clases de personas. Están las que dicen ¿qué pasó?; están las que son indiferentes (los cínicos);  están los que hacen que las cosas sucedan. Esos niños salen a buscar el sustento, comida y dinero. Son tigres que no se rinden, pese a que reciben malos tratos. Yo presenté un proyecto en la Municipalidad para estos niños y sus familias de los “barrios privados” de los alrededores de San Miguel de Tucumán, privados de todo. También lo presenté en Desarrollo Social. Hasta el momento no tuve ninguna noticia, a pesar de que dejé un número de contacto.

Roque Ibáñez

Fortunata García 746

San Miguel de Tucumán