El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas en inglés), que se encarga de la comercialización del fármaco en el exterior, informó hoy que el intervalo entre las dos dosis se puede extender hasta 180 días y seguirá siendo efectiva.

Un funcionario del RDIF hizo los comentarios en un comunicado luego de que algunos países decidieran ampliar la brecha entre la primera y la segunda dosis de la vacuna desarrollada en Rusia, tras la demora en la llegada del segundo componente. Entre ellos, la Argentina aumentó la brecha hasta tres meses, pero casi un millón de personas ya superaron ese intervalo y siguen a la espera de la segunda dosis.

Cabe recordar que Alexander Gintsburg, director del Instituto Gamaleya que desarrolló la vacuna, había dicho en abril que la brecha entre las inyecciones podría aumentarse a 90 días.

El funcionario de RDIF citó los ensayos de Gamaleya que mostraban que las brechas más largas habían asegurado una mejor respuesta inmune, pero no dio más detalles de esas pruebas. El funcionario emitió la declaración y negó que estuviera relacionada de alguna manera con las demoras en las entregas rusas de Sputnik V.

RDIF notificó a todos los socios extranjeros y compradores de vacunas que prolongar la brecha entre las dosis a 90 días ayuda a aumentar ligeramente la respuesta inmune, afirmó el funcionario.

Sin embargo, en Rusia, las segundas dosis de Sputnik V se aplican después de 21 días de la primera.