El nombre Jonathan “Isma Toro” Tévez aparece en causas de tentativa de homicidios, homicidio y amenazas que llevan años sin resolverse en la Justicia. Pero por primera vez una jueza lo declaró culpable de robo simple y daños. El joven, uno de los miembros del clan al que la Policía vincula con una red de narcomenudeo en Villa 9 de Julio, quedó muy cerca de terminar en la cárcel.
Según la acusación, e 17 de septiembre, Tevez y su primo Arturo Emanuel “Melón” Fernández, asaltaron a un taxista en la esquina de Estanislao del Campo y Martín Berho. Después de amenazarlo con armas de fuego, huyeron en el vehículo que horas más tarde fue encontrado con serios daños. El taxi pertenecía a una mujer cuyo hijo había mantenido una pelea con “Isma Toro”. Los acusados negaron su participación en el hecho y dijeron que, en realidad, el chofer lo había chocado contra un cantero que estaba cerca de su propiedad.
El fiscal de Robos y Hurtos II, Pedro Gallo, llevó adelante la causa y logró llevar a los imputados a juicio. Los defensores Mariano Arcas y Gerardo Perdiguero eligieron el camino en el que se realiza un debate en el que se decide si es penalmente responsable por el delito que cometió y luego, en otra audiencia, un tribunal le impone la pena.
Y ayer culminó la primera parte del proceso. La jueza Fanny Suriani encontró culpables a ambos por el delito del que fueron acusados. Ahora, los jueces que sean designados deberán definir si les dictan la pena de cuatro años que solicitó el fiscal Gallo. Si reciben esa condena, será efectiva y deberán cumplirla en el penal de Villa Urquiza. La fiscala entendió que la defensa no pudo desvirtuar la acusación y señaló puntualmente a los testigos ofrecidos. Por ejemplo, tuvo en cuenta los dichos de una mujer que ya se había presentado para desvincular a un pariente de “Isma Toro” en otro juicio.
“No puedo hablar de que se haya acabado la impunidad, pero sí considero que es un mensaje ejemplificador”, sostuvo Geraldine Salazar, la profesional que representó a la querella de la dueña del auto y del chofer. “En Villa 9 de Julio, la mitad de una generación cayó bajo los nefastos efectos de la droga. Y la mitad de otra generación es capaz de matar por cualquier cosa. Entonces, con este fallo entenderán que no hay impunidad, que por cometer cualquier tipo de delito hay un castigo”, explicó en una entrevista con LA GACETA.
Por su parte, Gallo consideró que la resolución de esta causa tiene que ver con las bondades del nuevo código procesal penal. “Este tipo de casos, con el anterior sistema, tardaban años en llegar a juicio o directamente se prescribían. Es política del Ministerio Público Fiscal ir con todas las armas legales en contra de los que delinquen”, explicó.
El defensor Arcas consideró que a sus defendidos los encontraron culpables por ser miembros del clan Toro. “Creíamos que serían absueltos por el beneficio de la duda, por eso vamos a impugnar la sentencia y después analizaremos los pasos a seguir”, concluyó.