Estamos acostumbrados a naturalizar lo que no es propio. La Casa de Gobierno es el símbolo del poder; nadie lo podría discutir, sea que lo tengan civiles o militares, radicales o peronistas, o bussistas. Aunque la administración de Juan Manzur pretendía (¿pretende?) llevar ministerios y gabinetes a kilómetros de la ciudad para evitar la sede común de las protestas.
A principios del siglo XX (1911 y 1912) en el llamado Boulevard Sarmiento se inauguraron tres locales que modificaron la fisonomía de una zona de quintas y humildes construcciones, en un polo elegante y cosmopolita, inédito en la ciudad, según las crónicas de época. El estilo no es neutro, claro: imponentes fachadas neoclásicas y decorados de art nouveau, símbolos parisinos de la Belle Époque. Como explica Carlos Páez de la Torre: “La cosa era que los turistas se bajaran del tren, en calle Maipú, se alojaran en el Hotel Savoy, a la noche jugaran en el casino y se divirtieran en el teatro”. Luego, el casino se instalará en la planta baja del hotel y, en su espacio, se ubicará la Legislatura (décadas posteriores, en Las Vegas se creó algo similar en un mismo espacio: hotel, shows y juego; la ciudad se inventó con ese objetivo).
En los casi 100 metros de la avenida Sarmiento al 600, la mayoría de los hombres de frac y galeras y mujeres con sombreros y vestidos de época, hacían su fiesta. Allí, de una u otra forma, se encontraba otro símbolo de poder. Hasta aquí la asociación -la idea y su representación- se comprende sin gran dificultad.
Pero, ¿qué sucede cuando esa asociación está disociada?
1.- En Tucumán, el ‘posmoderno’ edificio de la Legislatura se instaló a pocos metros de donde se encontraba, en la manzana de al lado. Para el común de las personas ese poder estatal, con sus legisladores elegidos por los ciudadanos, es sinónimo de democracia. Pero, si nos ubicamos en esa avenida al 500, sobre la plaza Urquiza, ¿qué podemos observar? La Brigada de Investigaciones de la Policía, su fachada y algunos metros del fondo. Si uno se acerca a sus puertas se observan oficinas derruidas (lo que queda de ellas) a un costado y a otro. Pero toda la estructura ya no existe: ni el amplio patio abierto interno que compartía el personal pero tampoco la gran sala donde días y noches caminaban los presos sus 30 o 35 metros como autómatas ubicada sobre la calle Muñecas. O sentados, armando cintillos con las etiquetas de cigarrillos. Los cuartos de tortura también han sido derribados. La Brigada estaba destacada como uno de los centros de mayor represión de la dictadura, desde 1975 en adelante.
2.- Detrás de esta fachada, a escasos metros y césped de por medio, se erige el nuevo y vidriado edificio de la Legislatura. La foto no puede ser sino un poderoso símbolo: la ostentosa exhibición de la “democracia” que se levanta detrás de la ruinosa de la dictadura. Pero no es la única lectura que se pueda hacer: ¿no están acaso en un espacio compartido? Si se camina por Muñecas, el frente de la construcción que cobija a legisladores está al lado del lateral derecho de la Brigada. (Y basta recorrer un trecho para encontrarse con la Escuela de la Policía, cuyo fondo, además, se comunica con la estación de Bomberos).
3.- Cuando se observa la escena no hay dudas. Basta poner en contexto ese local húmedo, con paredes en estado ruinoso, de primer plano, pero con el imponente y brilloso edificio que se alza detrás, a pesar de las críticas de César Pelli. El símbolo se transforma en otro. Y la asociación entre ambas construcciones no se detiene: ¿Libertad y encierro? ¿Democracia y dictadura? ¿Elección e imposición?
Ley 7.535, patrimonio cultural
La Ley 7.535 publicada en el Boletín Oficial de abril de 2005 considera patrimonio cultural al entorno de la Plaza Urquiza y Avenida Sarmiento: Plaza Urquiza: ubicada entre calles 25 de Mayo, Santa Fe, Muñecas, y avenida Sarmiento.- Ex Colegio Nacional Bartolomé Mitre: ubicado en calle Muñecas al 850. - Teatro San Martín ubicado en avenida Sarmiento al 600. - Legislatura: ubicado en avenida Sarmiento al 600; Casino y Ex Hotel Savoy: ubicado en avenida Sarmiento al 600; Complejo Ledesma: Ex Escuela Presidente Roca: ubicado en calle 25 de Mayo esquina avenida Sarmiento; Ex Comando de la V Brigada de Infantería: ubicado en avenida Sarmiento n° 431; Ministerio de Educación- Dirección de Enseñanza Básica: ubicado en avenida Sarmiento al 800; Ex Hospital de Niños- Ex Central de Policía- Ministerio de Educación: ubicado en avenida Sarmiento al 800.
El citado artículo de la ley, y su inciso B, dan cuenta de esta historia entre representaciones e ideas, símbolos que dejan de simbolizar, o al menos, modifican su sentido.
4.- A dos cuadras, apenas, en avenida Sarmiento al 800, una manzana también encierra lo que aparecen como contradicciones para quienes proponen esas lecturas. El Centro de Detención Clandestino de la Jefatura de Policía funcionó en ese cuadrilátero ubicado entre avenidas Salta, Sarmiento y calles Santa Fe y Junín. Los nombres de algunos de los secuestrados y detenidos, torturados, figuran en la actualidad en placas de mármol instaladas en Santa Fe y Junín. Sobre Santa Fe, para los vecinos no era difícil escuchar los desgarradores gritos de los presos, sus lamentos y se supone que tampoco para los de la Junín; no tanto por la avenida Salta, más distante, y ni hablar de los de la Sarmiento, que tampoco lo harían por una expresa connivencia: las dependencias del arzobispado se encontraban en toda esa cuadra. La jefatura se instaló allí (hasta entonces funcionaba el Hospital de Niños) en 1959 y abandonó la Casa de Gobierno. En 1995 se trasladó a los cuarteles del ex regimiento 19 y el espacio lo ocupó el Ministerio de Educación. Con escaso maquillaje y una oficina con un cajero automático, se instalaron casi todas las dependencias de Educación. Pero sobre Junín todavía funciona la Unidad Regional Capital que, a pesar de las apariencias, es la más poderosa de todas, la temida Brigada de Investigaciones, Criminalística y la Dirección de Comunicaciones. En la estructura interna de la manzana, Educación y Policía no tienen grandes separaciones, unos arbustos, un jardín improvisado, un espacio abierto: pero ingresando por distintas entradas los agentes policiales y los empleados del ministerio pueden cruzarse. El edificio que permanece igual desde hace décadas, salvo refacciones menores, se asocia a la represión y la educación: si se quisiera pensar una imagen, el palo y el libro, tantas veces aparecidos en alguna tira de Mafalda. Figuras antagónicas según nos enseñaron. Pero, ¿qué simbolizan? ¿lo uno y lo otro? Los que hoy defienden con tanto interés la educación deberían reflexionar desde qué lugar lo hacen (literal).
Interrogante
Un gran interrogante es por qué se designaron estos edificios patrimonio cultural. En el artículo 2 de la Ley 7.535 puede leerse: “se entiende por bienes culturales a todos aquellos objetos y sitios que constituyen la expresión o testimonio de la creación humana, la evolución de la naturaleza y que tienen un valor arqueológico, histórico, artístico, científico o técnico. Estos bienes constituirán el patrimonio cultural de Tucumán”. El lector deberá entender los “valores” de estos bienes de los que escribo, así como los términos “creación” y “evolución”.
Pero no son los únicos.
5.- En la avenida Sarmiento al 400 funcionó el Comando de la V Brigada de Infantería (también declarado patrimonio cultural). El poder militar se concentraba allí, sobre todo, a partir del Operativo Independencia. Generales y coroneles ingresaban por la entrada de Laprida al 900. Durante meses de 1975 y 1976 el propio Antonio Domingo Bussi atendía allí a algunos familiares de desaparecidos para responderles (y mentirles) que no tenía noticias de ellos. En esa manzana se instaló el Poder Judicial Fuero Penal, juzgados y fiscalías y, con edificio nuevo, por la calle España, a la vuelta. Pero por la otra calle, 25 de Mayo, se conserva el acceso militar y el Museo del Ejército Argentino, nada menos. La “justicia penal” en el mismo edificio donde funcionó el máximo poder del Ejército durante la dictadura y aún hoy su Museo que exhibe armas y otros “bienes” de ese y otros calibres. Puede advertirse, pues, que los símbolos también se utilizan para asociar representaciones contradictorias, en principio. Que sin consenso, el poder los toma por asalto y los impone a como dé lugar.
Los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo, todos unidos por símbolos y asociaciones más claras: es el Estado.
¿Qué puede esperarse, pues, de una provincia que inauguró una Escuela como el primer centro de detención clandestina del país? En Famaillá se construyó entre 1972 y 1974 y debutó como una base militar. Recién en 1978 fue realmente una escuela.
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Jorge Figueroa - Doctor en artes.
Periodista.