El sospechoso del femicidio de Choromoro seguirá detenido tres meses más, según lo dispuso la Justicia al desarrollarse la primera audiencia del caso. Jhonatan Ezequiel Molina (24 años) fue acusado por el crimen de Nilvia Gabriela Giménez, (22), ocurrido el lunes por la tarde.

El auxiliar de fiscal Lucas Maggio, por instrucciones del fiscal Ignacio López Bustos, acusó a Molina de provocar la muerte violenta de Giménez mediante asfixia mecánica, imputándole el delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, en calidad de autor, requiriendo para el mismo la prisión preventiva por seis meses para avanzar en la investigación del caso y ante el peligro de fuga, lo que fue avalado parcialmente por la jueza Cynthia Rocha, que la concedió por noventa días.

El lunes, la joven fue a trabajar y no regresó a casa, por lo que su familia hizo la denuncia el martes. El miércoles, Molina se contactó con el cuñado de la víctima y les indicó el lugar donde se encontraba el cuerpo. Junto a la policía, fueron a la finca, hallando a la muchacha frente a las plantaciones. En tanto, el acusado escapó, siendo atrapado ayer por la tarde.

El Equipo de Contención y Acompañamiento a la Víctima (ECAV) del Ministerio Público Fiscal, bajo la coordinación de la psicóloga Silvia Morales, intervino desde un primer momento en la contención de los familiares de la víctima en el lugar de los hechos. También los acompañaron en este caso, brindándoles un espacio acorde a la hermana y al cuñado de la víctima, que así participaron de la audiencia y pudieron ser escuchados.