La contaminación es un problema cada vez más reconocido a nivel mundial y es por eso que las energías renovables van ganando lugar en la agenda de todos los países año tras año. En este sentido, la Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Tucumán (UTN-FRT) convocó a un especialista en energías renovables para que de una disertación sobre el tema.

El encargado de la charla será Alejandro Zitzer, ingenierio electricista egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y actual gerente comercial de Aldar (empresa argentina con 30 años de trayectoria en energía solar), quien tituló la conferencia como “Energía solar fotovoltaica”.

Zitzer dará algunos conceptos claves sobre la energía solar fotovoltaica y explicará cuál es su desarrollo en el mercado de Argentina y del resto del mundo. Cualquier interesado podrá verla en vivo hoy a partir de las 18 a través de la cuenta de Youtube de la UTN-FRT, o entrando en la página de la facultad y buscando el enlace que estará disponible.

Aprovechamiento

“La energía solar fotovoltaica es una de las formas de aprovechamiento de la energía solar, que se puede aprovechar de dos maneras: en forma de calor a través de los sistemas solares térmicos y en forma de electricidad mediante la energía solar fotovoltaica”, explica el experto. Y agrega: “básicamente lo que sucede es que a través de unos dispositivos denominados semiconductores que se interconectan entre sí para formar un módulo solar fotovoltaico, al incidir los rayos del sol, más precisamente los fotones de radiación solar, sobre ese muro fotovoltaico esto se transforma en energía eléctrica”.

Incentivar la inversión

En cuanto al desarrollo de esta actividad en el país, Zitzer señala que en Argentina se desarrollaron una serie de leyes en los últimos años con el objetivo de incentivar a la inversión y producción de energías renovables; leyes que la provincia fue apoyando y a las que se fue adhiriendo casi de inmediato.

“Argentina tiene una historia rica en cuanto a la aplicación de la energía solar fotovoltaica. Si bien el boom de las renovables es de hace pocos años, en el país comenzaron a instalarse estos sistemas en la década de los ‘80 en zonas rurales, donde no llegaba la red eléctrica convencional. Con el avance del tiempo y la aparición de aplicaciones profesionales comenzaron a instalarse las primeras plantas en 2010”, indica.

Así, actualmente las plantas fotovoltaica del sistema argentino de interconexión superan los 170 megavatios, precisó el ingeniero.

Por su lado, la Provincia se adhirió a las leyes que se promulgaron a nivel nacional desde 2016 con el objetivo de promover tanto el desarrollo de grandes plantas como la instalación por parte de familias y empresas para su autoconsumo. Además, en Tucumán se aprobó la ley 8.994 de generación distribuida de energía eléctrica basada en energías renovables, de modo que usuarios domésticos e industriales tengan sus propios sistemas de generación eléctrica renovable.

“Así que Tucumán estuvo trabajando intensamente y acompañando todas las gestiones de ley, adhiriéndose a todas ellas y teniendo sus propias instalaciones en la provincia”, señala Zitzer, de 58 años y vasta experiencia en el sector.

Pese a esa evolución en materia de legislación, Argentina aún se encuentra lejos de la posición en la que están las grandes potencias en energía renovable. Esta situación Zitzer la explica con un ejemplo: “Alemania, uno de los líderes en este aspecto, hoy tiene instalados 54 gigavatios de potencia. Para dimensionar lo que eso significa hay que pensar que en Argentina, entre todas sus fuentes de generación de energía eléctrica -petróleo, gas, nuclear, hidráulica y renovables- está en el orden de los 40 y 45 gigavatios. Pero hay todo un camino por recorrer a partir de las leyes nuevas”.

Autoabastecimiento

A partir de la ley 8.994 de Tucumán, un usuario tanto doméstico como comercial o industrial tiene la posibilidad de instalar sus propios sistemas de energía solar para abastecerse de electricidad, siempre bajo el marco regulatorio de las normas vigentes.

Ahora bien, ¿qué tan posible es para una familia usar este sistema para autoabastecerse de electricidad? Zitzer plantea que se debe pensar en dos subojbetivos al respecto: “el objetivo central es generar la mayor cantidad de energía posible, pero el primer subobjetivo tiene que ver con el espacio disponible para montar el sistema solar fotovoltaico, ver que esté libre de sombras, con las orientaciones adecuadas, es un análisis previo que hay que hacer; el segundo punto a tener en cuenta es la inversión que uno está dispuesto a hacer. Con esto quiero decir que se puede tener mucho espacio disponible pero una billetera chica o viceversa”.

De todas formas, el especialista se anima a decir cuál sería el piso que una familia tipo requiere, tanto en relación al espacio que se necesita como a la inversión inicial, para llevar a cabo un proyecto de instalación de paneles solares.

Para explicarlo, nuevamente usa un ejemplo: “Supongamos una familia tipo -dice- que consume aproximadamente 300 kilovatios hora por mes, que es un clásico consumo de una familia tipo de clase media. Para cubrir una parte importante de esa demanda se podría pensar en un sistema que tenga aproximadamente 1,5 kilovatios de potencia, y ese sistema podría abarcar una superficie aproximada de entre 10 y 15 metros cuadrados, dependiendo de la geometría del lugar. El costo de toda esa instalación ronda en el orden de los 2.000 a 2.500 dólares, es una estimación porque depende de una serie de condiciones ligadas a distancias, del tipo de estructura a utilizar, etcétera”.