Durante mayo, el sector agropecuario (CIARA – CEC) liquidó U$S 3.546 millones, totalizando así unos U$S 13.301 millones en los primeros cinco meses del año, de acuerdo con los datos difundidos por la Cámara de la Industria Aceitera de la República y por el Centro Exportador de Cereales (Ciara-CEC). Este resultado viene de la mano de la fuerte suba de los precios de los commodities que empujó a los productores a acelerar las compras. Los especialistas señalan que gran parte de esto permitió “retrasar artificialmente” el tipo de cambio, configurando una verdadera “olla a presión” para después de las elecciones, advierte la Fundación Libertad y Progreso.
Según el economista Diego Piccardo, pese a que las retenciones sean “increíblemente altas”, en el futuro, o bien se mantienen en estos niveles, o bien serán mayores, “no veo posibilidad alguna de que este Gobierno baje las retenciones cuando declara abiertamente que es una desgracia que el campo exporte o suspende las exportaciones de la carne porque cree contener precios”. Además -agrega-, “los altos precios de los commodities no indican el inicio de un super ciclo de precios altos, sino que lo más probable es que sea una cuestión coyuntural”.
El ingreso masivo de dólares ayuda al Banco Central a incrementar sus reservas netas (la entidad cerró el mes pasado con U$S 41.874 millones de reservas brutas), cuestión que es crucial para atrasar el tipo de cambio con el objetivo de bajar la inflación durante el período previo a las elecciones. En lo que va del año, la entidad monetaria adquirió U$S 5.623 millones, que se usaron en parte para seguir con pagos de intereses a organismos internacionales y para la intervención en los dólares financieros (CCL y MEP).
Piccardo indica que “hasta febrero de este año, el tipo de cambio mayorista venía siguiendo el ritmo de la inflación. A partir de marzo, se activó el plan electoral y el dólar subió “solamente” 2,7% mientras que la inflación fue del 4,8%. En abril, el tipo de cambio subió 2% y el IPC un 4,1%, y en mayo el dólar lo hizo en un 1,3% mientras que la suba de precios que estimamos rondaría el 3,5% mensual, según el Índice de Precios al Consumidor calculado por la fundación. Finalmente señala que “el aumento de subsidios a las tarifas de los servicios públicos como ancla inflacionaria. El aumento del 9% en las tarifas eléctricas y del 6% en las del gas son insuficientes”.
En tanto, el director de la Fundación, Aldo Abram, apuntó que todas las políticas del gobierno como el cepo, las retenciones y las restricciones a las exportaciones "llevan a la destrucción del sector productivo, como sucedió en la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner". De hecho, en cantidades, este año habrá una pequeña recuperación de las ventas externas respecto al derrumbe que provocó la pandemia en 2020; pero quedarán alrededor de 15% por debajo de las de 2019. Esto a pesar de los excepcionales precios internacionales que aumentarán para el conjunto de las exportaciones argentinas más del 25%ia en el segundo trimestre y cerca del 60%ia para los commodities. Este es el verdadero motivo de la actual excepcional liquidación de divisas. “Pero, como todos saben, esto es coyuntural y volverán a disminuir. Entonces, al bajar el agua, quedará a la vista la ruina que dejan este tipo de políticas en los sectores productores, como pasó durante el período 2012 al 2015. Es lamentable que repitamos los errores una y otra vez, por supuesto con los mismos resultados desastrosos”, remarca el economista.
Todo esto es posible gracias a las exportaciones del campo. Sin la oferta de dólares, mantener el cepo sería mucho más costoso. La respuesta del BCRA habría realizado un torniquete a la demanda de dólares, ajustando las importaciones y los pagos de deuda de las empresas privadas, con un costo enorme en términos de actividad. Además, sin lo que recauda por retenciones (en abril el ingreso por retenciones subió 183,2% interanual), la suba de los subsidios a las tarifas tendría que financiarse con mayor emisión monetaria, impactando en la inflación, expresa la Fundación Libertad y Progreso.