Lo concreto de la final de la Champions League de hoy, que comenzará a las 16 y se verá por Espn y Espn2, es que Manchester City irá por su primera “Orejona” y Chelsea por su segunda (la ganó en 2012 y fue finalista en 2008). Pero detrás del partido más esperado del mundo a nivel clubes hay una serie de puntos, que bien merecen ser repasados:

1) Sólo dos argentinos integran los planteles de los finalistas. Sergio “Kun” Agüero irá por una despedida con gloria en los “Citizen”. Wilfredo Caballero milita en los “Bleus”. Ambos serán suplentes.

2) El estadio donde se jugará, el Do Dragao de Oporto, supuso el sitio donde Lionel Messi jugó su primer partido con Barcelona, el 16 de noviembre de 2003. Fue construido para la Eurocopa de 2004 y hoy contará con 16.500 espectadores.

3) “Pep” Guardiola dijo que su equipo “sufrirá la final”. El DT español no llegaba a una final desde 2015, cuando la ganó con Barcelona. Su colega, Thomas Tuchel, en tanto, afirmó que Chelsea “no tendrá un partido cómodo”.

4) Habrá un partido de fútbol con trasfondo de generosas billeteras. Es que los dueños de ambos clubes son magnates. Por caso, los fanáticos de Machester City recibieron el “regalo” del pasaje del dueño del club, el jeque Mansour Bin Zayed al Nayan. Es miembro de la familia gobernante de Abu Dhabi. Es propietario del City Football Group, un conglomerado deportivo dueño de Manchester City, Melbourne City, New York City y Montevideo City Torque. Por el lado de Chelsea, el ruso con ciudadanía israelí, Roman Abramovich, tiene una fortuna de U$S15.000 millones, fruto de sus negocios con el petróleo y el gas.

5) Ambos clubes son parte del cambio de paradigma en el dominio del fútbol inglés. El “City” ganó trece de sus 22 títulos desde que lo compró el jeque Mansour en 2008 por u$s 300 millones. En tanto, 16 de las 26 conquistas de Chelsea, llegaron luego de que Abramovich hiciera lo propio en 2003 por casi u$s 200 millones.

6) La final de este año estaba pautada en el estadio Krestovsky, de San Petersburgo, de Rusia. Pero por el coronavirus, el calendario se modificó de un año a otro: es decir, la final de la temporada 2019/20 que iba a disputarse en Turquía quedó para este año. En un nuevo giro de los acontecimientos, la Uefa tuvo que cambiar la sede a Portugal, hace pocos días.