Consideran que, debido a que se trata de una práctica al aire libre, el riesgo de contagio de covid-19 en el fútbol es mínimo. Sobre esa base, los propietarios de canchas reclaman que el Gobierno distienda las restricciones en lo que respecta a esta actividad. No se oponen, sin embargo, a que los organismos de control refuercen los monitoreos, para evitar que luego del juego se dé el "tercer tiempo", cuestionado por el peligro que conlleva en cuanto a reunión.
"Estamos preocupados por las restricciones. Nunca pudimos recuperar lo que se perdió en el primer momento (de la pandemia). Mucha gente puso hasta el último centavo", dijo Bruno Salcedo, referente de los propietarios de canchas de fútbol de Tucumán.
Reconoció que la situación epidemiológica es compleja, y dijo entender los esfuerzos que realiza el Gobierno. "No tenemos intenciones de ponernos en rebeldes; pero estamos impulsados porque necesitamos trabajar", señaló.
Remarcó que en las canchas se cumplen todos los protocolos aprobados por el Ministerio de Salud de la Provincia. "Proponemos que el Gobierno refuerce todos los controles, pero que no cierren nuestra fuente de ingresos. Si la cierran no nos quedará otra alternativa que salir a protestar, y no queremos eso; no queremos incumplir las órdenes del Gobierno", indicó.
Insistió en el reclamo de que las canchas de fútbol queden al margen de las restricciones implementadas en pos de reducir el impacto de la segunda ola de la pandemia de coronavirus. "La situación se hace insostenible; nunca han parado las cuentas: las facturas de la luz, el gas, las obligaciones con la (Administración Federal de Ingresos Públicos) AFIP. Por favor, pedimos que no nos cierren nuestra fuente de ingreso; nuestra situación es sumamente crítica, hay gente que tuvo que cerrar su negocio", clamó.
Consultado acerca del cuestionado "tercer tiempo" de los partidos, Salcedo rechazó que ese tipo de reuniones se dé en todas las canchas. "Nosotros no aceptamos ningún tipo de campeonato. Le pedimos a la gente que se coloque barbijo, y no se permite el 'tercer tiempo'. Y la gente hace caso, obedece. Obviamente no se puede tener control sobre todo. Pero los que estamos preocupados por hacer las cosas bien nos vemos perjudicados por la irresponsabilidad de algunos. Que el Gobierno refuece los controles para que no tengamos que pagar todos" insistió.