Código Negro. Dos palabras que aterrorizan al personal sanitario. Se dicen cuando ya no hay donde poner pacientes. Cuando el sistema está saturado. Cuando los recursos ya no son suficientes para atender la llegada de nadie. En medio de una pandemia es el momento de mayor tensión. Y es lo que está pasando en Tucumán desde el lunes a la noche. Al menos tres de los hospitales más importantes ya no tienen lugar para pacientes críticos. Y esa fue la comunicación que se emanó desde el Siprosa: “ya no hay camas disponibles en Terapia Intensiva”.

La primera situación se vio en el Hospital del Este, uno de los centros de referencia en Covid en Tucumán. Se solicitaba cama para una mujer en estado delicado y la respuesta fue “ya no tenemos dónde ponerla”. 

Esta información fue confirmada por dos fuentes distintas a LA GACETA que pidieron mantenerse en el anonimato. Pero no sólo se dio esta situación en ese hospital emplazado en Banda del Río Salí. “En la torre de pacientes críticos de covid estamos completos, al 100% de las 36 camas que tenemos disponibles, y de ellas el 80% están utilizando respiradores. La media de edad es de 42 años. Tenemos un chico de 28 años en estado delicado. La gente parece que no advierte lo que está pasando”, afirmó la médica Gabriela Agüero, del Centro de Salud, preocupada por lo que viven a diario. 

“A diferencia del año pasado, estamos viendo muchos más pacientes jóvenes. Evidentemente tenemos variantes más agresivas, con una mortalidad alta. Ahora llega gente joven, sin antecedentes graves, y alternan con personas con comorbilidades como obesidad, hipertensión y diabetes. Es muy impactante lo que estamos viendo”, afirmó Agüero.

La situación se repite en el sur. En Concepción, referencia en la zona para los tratamientos más graves tampoco tienen cama. “El lunes pudimos hacer entrar tres pacientes, pero no por haber dado de alta a otro, sino porque hubo tres que fallecieron. Es la única manera que se desocupen las camas” afirmó la infectóloga Adriana Bueno. “No damos abasto para la gente que llega. A todos se los atiende y nos pasamos el día pidiendo camas en los otros hospitales, pero no hay. No hay lugar. El sistema está colapsado y no es cuestión de poner más camas. Uno puede poner camas todos los días, pero no hay quién las atienda y tampoco tenemos respiradores para todos”, afirmó la especialista.

ORDEN DE LLEGADA. En la puerta del Centro de Salud hacen cola para acceder a los hisopados de covid.

Agüero afirmó que “todavía no entramos en el proceso de las gripes, lo que empeorará este momento. Todo el mundo está cansado, pero no dejamos de atender ni un minuto. Y sin embargo uno sigue viendo gente que se junta como si nada. No tienen idea de lo que pasa. Todo el tiempo se está avisando y no lo toman como medida. Es una sociedad en la que estamos mal educados, hay un total desinterés por el otro. En este caso donde todos nos tenemos que ayudar no lo hacen”, dijo la profesional quien sin embargo aclaró que no hablaba de los que defienden su trabajo a quienes respeta y apoya. “Hay gente que está peleando por su subsistencia. El Gobierno debería ayudar mucho más. Si abro un bar y cumplo todos los protocolos y les pido a mis clientes que lo hagan no estoy perjudicando a nadie. Hay mucha gente que la está pasando mal”, afirmó.

Drama en la ambulancia

El lunes se vivió una situación dramática. Una mujer de 41 años, grave por coronavirus, murió cuando la trasladaban en una ambulancia desde el sur hasta la capital. Había estado internada en Aguilares y como no conseguían camas se demoró el traslado. Pero cuando consiguieron una y la ambulancia fue a buscarla el estado de la paciente se agravó. El traslado se hizo con la mujer intubada y con un enfermero “bolseando” (insuflando aire con lo que se llama ambu”), pero no fue suficiente y la mujer falleció antes de llegar al hospital.

“Si seguimos en estas condiciones vamos a tener que empezar a elegir. Es una situación horrible. No somos quién para decidir a quien atendemos y a quién no, pero no nos va a quedar otra”, dijo Agüero en consonancia con lo que ya había dicho el gobernador Juan Manzur en una nota publicada ayer. “La gente debe entender que este virus no discrimina a nadie. Vemos pacientes de todo tipo de condiciones que llegan en muy grave estado”, aseguró la médica.

Mientras tanto, en los hospitales ya no dan abasto. Y la pandemia está muy lejos de terminar.